«El séptimo día concluyó Dios la obra que hizo, y reposó el séptimo día de todo cuanto había hecho. Entonces bendijo Dios el séptimo día y lo santificó, porque en él reposó de toda la obra que había hecho en la creación»
Génesis 2: 2-3.
Dios no tenía la necesidad de descansar. No estaba cansado de su obra creadora de los seis días anteriores, porque la creación del séptimo día como parte de la obra creadora de Dios era y es una. conmemoración de su creación. Su deseo era que cada semana hubiera un día en el que todas sus criaturas recordaran que él es el Creador.
Todos los días son iguales, con las mismas 24 horas de duración, como Dios lo señaló en la rotación de la Tierra; pero el día séptimo tiene una bendición especial. El versículo de hoy dice que Dios bendijo y santificó el séptimo día porque en él reposó de toda la obra que había hecho en la creación.
Santificó el sábado y lo apartó como un periodo de tiempo especial. ¿Qué quería Dios que sucediera en este tiempo? Anhelaba que el hombre y la mujer se olvidaran de todas las cosas comunes y cotidianas, que en ese día apartaran el tiempo para estar con él y que fuera un tiempo de esparcimiento espiritual en el que las criaturas se encontraran con su Creador, en el que todas las preguntas lógicas que están en la mente del ser humano fueran contestadas. «¿De dónde vengo?» «¿Por qué estoy aquí?» «¿Hacia dónde voy?», y muchas otras preguntas que hoy no tienen respuesta para millones de personas. Estar separado del Creador extravía a la criatura al punto de que no sabe por qué está aquí. La vida deja de tener sentido y muchos prefieren terminar con ella porque no encuentran razones para vivirla.
Dios anhela pasar tiempo con sus hijos, ese era su propósito en la creación y lo sigue siendo ahora. Reconocer al séptimo día como apartado por Dios para ti te da identidad creadora. Encontrarte con Dios cada sábado renueva tu identidad como hijo, aumenta tu fe en un Dios amoroso que ha hecho una creación con propósito, refuerza tu confianza en la creación como diseño divino y, porsupuesto, tu vida cobra sentido.
Mi querido amigo, el sábado es un día como todos, pero se vuelve especial cuando lo reconoces como el día apartado por Dios para encontrarse contigo. ¿Quisieras pasar tiempo con Dios?. El Creador le enseña a su criatura mientras esta lo reconoce y lo adora con gratitud.
Ven a Jesús el próximo sábado y reconócelo como tu Dios, porque todo es por su gracia.
Tomado de: Lecturas Devocionales para Adultos 2026
«POR SU GRACIA»
Por: Isaías Espinoza
Colaboradores: Nesthor Caraballo y Silvia García F.
