viernes , 26 junio 2026
Matinal Adolescentes 2026

La voz escondida

 

«¡La gente juzga por las apariencias, pero el Señor mira el corazón!» (1 Samuel 16:7)

Dos mil millones de telespectadores no despegaban los ojos de la televisión. La mayor audiencia de la historia fusionaba el patriotismo de cada nación con la curiosidad mundial por el desempeño de un país: China.

Los enigmáticos chinos habían mantenido en secreto su mayor exhibición ante el planeta: la ceremonia de apertura de los Juegos Olímpicos de 2008 en Pekín. Se invirtieron millones de dólares en esas pocas horas que hipnotizaron al mundo con un sincronismo impecable de luces, sonidos, colores, fuegos artificiales e incontables sorpresas. Pero esta vez, el mayor encanto no provendría de una antorcha olímpica, sino de una “mini princesa” vestida con un inocente vestido rojo.

Su actuación dejó al público en silencio y a muchos les arrancó lágrimas. La delicada Lin Miaoke, de 9 años, conquistó instantáneamente al mundo al interpretar la canción «Oda a la Patria» en el momento más hermoso de la ceremonia. Su canto perfectamente afinado estaba acompañado de una mirada ingenua y una sonrisa angelical. Parecía un cuento de hadas… pero duró poco.

Poco después se cayó el velo que cubría la farsa. La verdad es que la belleza pertenecía a Lin, el peinado impecable era suyo, incluso su dulzura e inocencia eran auténticas. Solo había una excepción embarazosa: la voz no era suya. La verdadera cantante era Yang Peiyi, de 7 años. Esta pequeña tenía una afinación perfecta, pero según los organizadores, no cumplía con el ideal de belleza para representar con orgullo a China ante el mundo. La indignación fue general, ya que nadie podía aceptar que una niña inocente estuviera escondida como “dobladora de voz”.

Un mundo injusto, ¿no es así? Con David también fue así. ¿Recuerdas cuando su propio padre lo olvidó al momento de mostrar a sus “hijos héroes” al profeta? Al final, el pequeño pastor de ovejas fue ungido como futuro rey. ¿Sabes por qué? Porque mientras la multitud se deja engañar por las apariencias, Dios conoce la verdadera esencia.

En la competencia de la vida, la gente solo ve la superficie, pero el Señor examina el alma. Es asombroso saber que a nuestro Padre celestial no lo engaña lo que solo seduce a los ojos; Él escucha la voz del corazón.

Piensa en esto cuando te veas admirando demasiado el envoltorio. Intenta ver como Dios ve: lo bonito del interior siempre debe ser más importante que la fachada externa. Y no te dejes engañar por cualquier doblaje.

Tomado de la: Lectura Devocional de Adolescentes 2026
“LA VUELTA AL MUNDO EN 365 DÍAS»
Por: Odailson Fonseca

Colaboradores: Matilde Reyes y Adriana Jiménez

 

Matinales relacionados

El dividi de Jonás

  «¡Den gracias al Señor, porque él es bueno! Su fiel amor...

El puerto sin gallinas

    «LOS QUE HAN NACIDO EN LA FAMILIA DE DIOS NO...

El cuatro de la muerte

    «TE RESCATARÁ DE TODA TRAMPA Y TE PROTEGERÁ DE ENFERMEDADES...

¡Una burrada!

  «DIOS BENDICE A LOS QUE SON HUMILDES» (MATEO 5:5). La largada...