ENTONCES DIOS MIRÓ TODO LO QUE HABÍA HECHO, Y VIO QUE ERA MUY BUENO (GÉNESIS 1:31).
Imagina un lugar perfecto. ¿Cómo? En 1933, el famoso escritor inglés James Hilton soñó con un sitio así en su novela titulada Horizontes perdidos. En ella, describió un lugar increíble con personajes fascinantes, ubicado entre las montañas del Himalaya, y lo llamó Shangri-La. En ese paraíso perdido, el tiempo se detenía en un ambiente de paz, felicidad y sabiduría. Aunque solo fue una leyenda, soñadores y aventureros intentaron en vano encontrar este lugar, como si hubiera saltado de las páginas de la ficción a una realidad increíble que esperaba ser descubierta.
Shangri-La no existe ni jamás existió; sin embargo, hay una región remota entre India, Pakistán y China que parece coincidir, en parte, con esas descripciones fantásticas. Su nombre es Ladakh, y es considerada una de las regiones habitadas más altas del planeta. Está rodeada por las imponentes montañas del Himalaya. Su geografía es accidentada; sus picos, escarpados; y produce la sensación de estar en el fin del mundo.
Cuando China ocupó el Tíbet y persiguió a los monjes budistas, miles de tibetanos huyeron para esconderse en el valle de Ladakh, a más de 3.000 metros de altitud. Desde entonces, se desarrolló allí una comunidad con arquitectura, cultura, economía e idioma propios. Para atraer turistas y viajeros curiosos, como nosotros, ellos mismos se autodenominan «el techo del mundo». Y no están equivocados. Después de todo, el grandioso monte Everest es casi su patio trasero.
¿Sabías que en la Biblia se habla de algo mucho mejor que el famoso Shangri-La? El jardín del Edén era un paraíso tan perfecto que ninguna palabra bastaría para describir su belleza. El pecado lo arruinó todo, lo sabemos, pero con la cruz vino la promesa de un lugar aún mejor que el Edén. Y cuando Cristo vuelva a buscarnos, nos llevará a un destino inimaginable, más allá de cualquier creatividad humana.
Yo quiero ir, ¿y tú? Vivamos este día sagrado obedeciendo a Dios y soñando con la eternidad en el mejor paraíso del universo. Será maravilloso vivir por siempre en un sueño, ¿no lo crees? Junto a Jesús, todo esto será más que posible. Nuestro paraíso será estar junto a él. ¿Vamos?U
Tomado de la: Lectura Devocional de Adolescentes 2026
“LA VUELTA AL MUNDO EN 365 DÍAS»
Por: Odailson Fonseca
Colaboradores: Matilde Reyes y Adriana Jiménez
