Una doble bendición
Hay muchas maneras de estudiar la Biblia, como el método versículo por versículo, el estudio por capítulos, el estudio por temas, el estudio por palabras o el estudio por libros. Podemos estudiar con una concordancia, un buen comentario o un diccionario bíblico. También podemos leer la Biblia junto con la serie El gran conflicto, de Elena G. de White, para obtener una perspectiva adicional. Podemos dar un paseo por la naturaleza y escuchar la Biblia o reunirnos con un amigo o un grupo pequeño para estudiar juntos. Así como mantenemos vivas nuestras amistades con actividades variadas y nuevas aventuras, debemos mantener frescos y vibrantes nuestros encuentros diarios con Dios con diferentes métodos de estudio. ¡Siempre hay más que aprender!
Algo que le dará vida a nuestro tiempo de estudio bíblico es compartir con otros lo que hemos descubierto. Cuando explicamos lo que hemos aprendido, el proceso de resumir y sintetizar consolida nuestros pensamientos. Esto nos ayuda a retener el conocimiento. La doble bendición es que, cuando compartimos y analizamos con otros, la conversación espiritual a menudo desafía y fortalece a ambos participantes. Con frecuencia, cuando lo compartimos con otros o se lo enseñamos, es cuando se produce el aprendizaje más profundo en nuestra propia mente.
También llegaremos a ver que lo que estudiamos cada día no es solo el mensaje de Dios para nosotros, sino también un mensaje para los demás. Isaías promete que nuestro tiempo a solas con Dios tendrá un impacto de gran alcance en los demás. Dios nos dará palabras para hablar a los demás. «El Señor me ha instruido para que yo consuele a los cansados con palabras de aliento. Todas las mañanas me hace estar atento para que escuche dócilmente» (Isaías 50: 4). Nuestro tiempo personal de estudio de la Biblia no solo nos fortalece, sino que también nos permite animar a aquellos con quienes nos encontramos. Es una doble bendición.
Nuestra vida espiritual es una maratón. Pídele al Señor que te ayude a correr tu carrera con constancia, manteniendo la vista fija en la meta (ver Filipenses 3: 14). No te desanimes si has flojeado un poco durante un tiempo; simplemente haz los cambios necesarios en tu vida para fortalecer tu relación con Dios a través del estudio de la Biblia y la oración. Da prioridad a tu tiempo diario, sin prisas, a solas con Dios. Cuando concluyas tu tiempo de adoración para ir a la universidad o al trabajo, deja espacio para que Cristo y su Palabra sigan morando en ti durante todo el día.
¿Qué estás estudiando en este momento? ¿Con quién podrías compartir lo que estás aprendiendo?
2do trimestre 2026 «UNA RELACIÓN MÁS ÍNTIMA CON DIOS»
Lección # 05 «COMO ESTUDIAR LA BIBLIA»
Colaboradores: Jassiel Taveras de la Rosa y Adriana Jiménez
