lunes , 27 abril 2026
Lección de Universitarios 2026

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Profundizar en el estudio de la Biblia

Aunque no hace falta que seamos unos eruditos para estudiar la Biblia, exploremos formas en las que cualquiera puede profundizar en la Palabra de Dios.

Ora. Es imposible exagerar la importancia de la oración como punto de partida (y adonde acudir a lo largo de) para tu tiempo de estudio bíblico. Cuando leemos la Biblia, no estamos solos. El Espíritu Santo está disponible para ser nuestro guía. Elena G. de White comentó al respecto: «Nunca se debería estudiar la Biblia sin oración. Solo el Espíritu Santo puede hacernos sentir la importancia de lo que es fácil comprender, o impedir que nos apartemos del sentido de las verdades de difícil comprensión» (El conflicto de los siglos, cap. 38, p. 585). En otras palabras, el Espíritu Santo nos ayuda a comprender la trascendencia de los pasajes de la Biblia que podemos entender fácilmente y nos ayuda a descubrir el significado de los pasajes que nos resultan menos claros.

Lee y escribe. Se podría decir que la principal diferencia entre solo leer la Biblia y estudiarla se reduce a un acto clave: escribir. Escribir nos ayuda a ralentizar nuestros pensamientos, reflexionar sobre la Palabra de Dios y abordarla a un ritmo en el que puedan producirse la observación, la interpretación, la aplicación y la convicción. También ayuda a que nuestras ideas iniciales dispersas se organicen por sí mismas: las lleva de nuestra cabeza al bolígrafo y luego a nuestro corazón para el resto del día. Además, es más probable que recordemos algo si lo hemos escrito. Si no puedes escribir, intenta leer la Biblia en voz alta (o escucharla mientras la lees), y luego expresa tus pensamientos en forma de oración a Dios.

Comparte. Cuéntale a alguien lo que has aprendido. «Hablará mi lengua tus dichos» (Salmo 119: 172, RV60). Esto lo consolidará en tu mente y animará a otra persona.

Elige un libro corto de la Biblia para empezar (como Jonás, Marcos, Filipenses o 1 Juan) y ve avanzando poco a poco.

Aquí tienes un enfoque sencillo que puedes aplicar a un solo versículo, un pasaje o un capítulo completo:

  • Ora para que el Espíritu Santo guíe tu mente y sensibilice tu corazón mientras lees.
  • Elige un versículo o pasaje de la Biblia.
  • En un diario, escribe el pasaje completo o las partes del pasaje que más te llamen la atención mientras lees.
  • Vuelve a leer el pasaje con espíritu de oración y subraya las ideas clave.
  • Escribe lo que te dicen las ideas que subrayaste.
  • Ora sobre estas ideas y reflexiona en oración sobre su impacto en tu relación con Dios.
  • Piensa con quién podrías compartir lo que has aprendido.

Estos son pasos sencillos que puedes compartir con todo aquel que desee ayuda con el estudio personal de la Biblia. Si los practicas con constancia, podrás desarrollar sólidas habilidades para el estudio de la Biblia y hacer que tu tiempo leyendo la Palabra de Dios sea más dinámico.

La promesa de Salmo 119: 105, ¿es cierta en tu caso? ¿En qué sentidos es una realidad en tu vida?

2do trimestre 2026 «UNA RELACIÓN MÁS ÍNTIMA CON DIOS»
Lección # 05 «COMO ESTUDIAR LA BIBLIA»

Colaboradores: Jassiel Taveras de la Rosa y Adriana Jiménez

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