lunes , 17 agosto 2026
Matinal de Jóvenes 2026

Guardar el sábado

 

 

«Porque el Hijo del hombre es Señor del sábado». Mateo 12:8

André y Pavel eran dos jóvenes que vivían en Ucrania. André no era creyente, por lo que no se interesaba mucho por las cosas de la iglesia.

Después de terminar la escuela secundaria, André y Pavel planearon estudiar en la Academia Nacional de Artes de Lviv. Un día, fueron a Lviv para hacer el examen de admisión de la academia. Después del examen, ambos decidieron caminar por el campus. De repente, un gran aviso en un cartel llamó su atención: habría un espectáculo de aviones promovido por la Fuerza Aérea de Ucrania. El evento se llevaría a cabo a solo seis kilómetros del centro de Lviv. André y Pavel se emocionaron con la idea del espectáculo.

Sin embargo, Pavel notó que la fecha del evento era el 27 de julio de 2002. Al darse cuenta de que sería un sábado, decidió que no iría al espectáculo:
«André, voy a ir a la iglesia el 27 de julio. ¿Te gustaría ir conmigo?», le preguntó Pavel. Entonces fue el turno de André de considerar la situación con cuidado. Realmente quería ir al espectáculo aéreo, pero había algo tan sincero en la invitación de Pavel que André decidió aceptarla.

Lo que no sabían era que, mientras estaban en la iglesia, en el aeródromo de Sknyliv ocurriría un terrible desastre. Con más de diez mil espectadores, a las 12:52, un caza Sukhoi Su-27 pilotado por dos pilotos experimentados se estrelló y explotó sobre la multitud que observaba el espectáculo. Setenta y siete personas murieron. Entre los 543 heridos, cien espectadores fueron hospitalizados con lesiones en la cabeza, quemaduras y fracturas.

Cuando André escuchó la noticia, quedó atónito. Declaró: «Este evento hizo que me diera cuenta de que podría haber muerto o haber resultado gravemente herido. Me hice amigo de los jóvenes adventistas y, después de asistir a la iglesia regularmente durante un año, decidí bautizarme. Más tarde, André también decidió cambiar sus planes de carrera y prepararse para ser pastor.

Cuando guardamos el sábado según el mandamiento, descubrimos que, en realidad, es el sábado el que nos guarda. Hay una bendición especial en ese día y no podemos desperdiciarla. ¿Cómo pasas tus sábados?

«DIFERENTE»
POR: MILTON ANDRADE
Colaboradores: Isaí Cedano y Karla González

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