lunes , 14 septiembre 2026
Matinal Para Adolescentes 2018

Zona libre de juicios 

 “El Señor es tierno y compasivo. Es paciente de todo amor” Salmo 145:8.

  Recientemente formé parte de un jurado y tomé más notas de las que tomé durante todos mis estudios. La gente suele considerar el deber de jurado como terrible y aburrido, pero a mí me resultó fascinante. Asistí a un juicio que parecía una novela en horario estelar: puñaladas entre pandillas, mangas llenas de sangre, paquetes de heroína, ataques en prisión, dinero ilegal y tráfico de drogas.

Antes de que el tribunal nos permitiera participar en el jurado, nos realizaron una serie de preguntas para asegurarse de que seríamos imparciales y competentes. Incluyeron preguntas como: «¿Conoce o tiene alguna relación con el acusado?». Otra de ellas fue: «¿Le prohíbe su religión juzgar a otro ser humano?». Esta respuesta cruzó inmediatamente mis pensamientos: No, en realidad somos muy buenos juzgando a otros seres humanos. Aunque me reí mentalmente, este problema de la iglesia no es para reírse. Muchos quedan muy afectados emocionalmente cuando sienten que han sido juzgados por sus hermanos espirituales.

Muchos cristianos negamos que juzgamos a los demás, y en lugar de ello decimos que «llamamos a las cosas por su nombre» o que «utilizamos el don del discernimiento». Pero no porque lo llamemos de forma diferente dejará de ser un juicio.

Participar como jurado me ayudó a entender algunas cosas. Por ejemplo: aunque estábamos juzgando a alguien que era culpable, al mismo tiempo sentí una compasión increíble por él. Sentí ganas de llorar y de darle palabras de esperanza al culpable. Vi las evidencias (¡incluso un video!) de su crueldad, y me sentí muy triste por él. Me pregunté por su vida, sus familiares, por qué había elegido ser pandillero… La experiencia me hizo sentir increíblemente agradecida con el Juez de mi vida por ser tan compasivo. Si yo, un ser humano egoísta y prejuicioso, pude tener compasión por alguien culpable, cuánto más nuestro amoroso Dios tendrá compasión de nosotros.

Ponlo en práctica: Esta semana esfuérzate en ser especialmente amable con alguien a quien hayas juzgado con dureza.

 

Ponlo en oración: Agradece a Dios por mostrarte enormes cantidades de amor y compasión a pesar de ser Pecador e imperfecto.

#MatinalDeAdolescentes
#RadioJovenAdventista
#MeditacionesDiarias

Tomado De: Lecturas Devocionales Para Adolescentes 2018.
“¿Y Entonces…?”
Por: Heather Quintana

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