“La bondad y el amor me seguirán todos los días de mi vida: y en la casa del Señor habitare para siempre” Salmo 23:6. NVI.
David sabía la importancia de la protección y la dirección del pastor. Después de todo, él mismo había sido pastor. Su salmo más famoso, el Salmo 23, describe a Dios como el Pastor Supremo que ofrece guía y protección, bondad y amor:
«El Señor es mi pastor, nada me falta; en verdes pastos me hace descansar. Junto a tranquilas aguas me conduce; me infunde nuevas fuerzas. Me guía por sendas de justicia por amor a su nombre. Aun si voy por valles tenebrosos, no temo peligro alguno porque tú estás a mi lado; tu vara de pastor me reconforta. Dispones ante mí un banquete en presencia de mis enemigos. Has ungido con perfume mi cabeza; has llenado mi copa a rebosar. La bondad y el amor me seguirán todos los días de mi vida; y en la casa del Señor habitaré para siempre» (NVI).
ponlo en práctica: Lee de nuevo el Salmo y piensa en esos momentos de tu vida en los el Señor ha sido como un pastor para ti. ¿Te ha protegido? ¿Has sentido su bondad y amor?
ponlo en oración: Convierte el Salmo 23 en tu oración de hoy.
#MatinalDeAdolescentes
#RadioJovenAdventista
#MeditacionesDiarias
Tomado De: Lecturas Devocionales Para Adolescentes 2018.
“¿Y Entonces…?”
Por: Heather Quintana
