domingo , 20 septiembre 2026
Matinal Para Adultos 2018

Una sola petición

«Una cosa he demandado a Jehová, esta buscaré: que esté yo en la casa de Jehová todos los días de mi vida, para contemplar la hermosura de Jehová  y para buscarlo en su templo». Salmo 27: 4

EL DESEO DEL SALMISTA ERA MORAR a la sombra de Dios, estar bajo sus alas y su protección, y permanecer allí todos los días de su vida. En la antigüedad, los sacerdotes tenían su residencia en los atrios del templo, y allí habría deseado David tener también su morada habitual. Para él, lo más importante era estar en la presencia de Dios. Todos los buenos hijos de Dios desean vivir en la casa de su Padre. Alabar a Dios ha de ser la ocupación primordial de cada creyente.

En la Tierra Nueva se ha edificado un magnífico castillo. Jamás nadie ha visto una mansión más sólida: el techo nunca gotea, las paredes no se agrietan y los cimientos jamás tiemblan. Nunca se ha visto lugar más espléndido. ¿Ha vivido usted alguna vez en una casa como esa? Estoy seguro de que no lo ha hecho. Lo más probable es que no hayamos pensado en construir una casa para vivir durante la eternidad. Construimos casas para vivir aquí, en la tierra, pero el interés por cultivar una relación con Dios queda relegado a una casucha en una ladera donde los vientos nocturnos nos congelan y las lluvias nos inundan. ¿Sorprende que el mundo esté tan lleno de corazones fríos?

No tiene que ser así. No tenemos que vivir al aire libre. Dios no planeó que nuestro corazón vagara como beduino. Dios quiere que entremos, desea que nos alejemos del frío y que vivamos con él. Bajo su techo hay espacio para todos. En su mesa hay un lugar preparado. En su sala hay un cómodo sillón reservado exclusivamente para nosotros. Él quiere que residamos en su morada eterna. ¿Por qué querría darnos un lugar en su casa? Porque él es nuestro Padre.

Cualquier lugar que no sea el suyo, es insuficiente. Cualquier lugar lejos de este, es

peligroso. Solamente el hogar edificado por Dios puede proteger nuestro corazón y el Padre celestial quiere que habitemos allí.

El salmista solamente pidió una cosa: tener comunión íntima con Dios. Pidamos lo mismo nosotros: estar al lado de nuestro Padre celestial para siempre.

#MatinalDeAdultos
#RadioJovenAdventista
#MeditacionesDiarias

Tomado de: Lecturas Devocionales para Adultos 2018
“Fuentes De Vida¨
Por: David Javier Pérez

Matinales relacionados

Señor, gracias por el año que termina

«Dad gracias en todo; porque esta es la voluntad de Dios para...

Gratitud por tu bondad

Bendito seas, Dios de Israel! Solo tú haces maravillas. ¡Bendito seas por...

El reinado eterno de Cristo

«Te damos gracias, Señor Dios Todopoderoso, el que eres y que eras...

Gratitud por la grandeza de Dios

«Pero al día siguiente, Dagón estaba una vez más de rodillas ante...