Sean prudentes y manténgase despiertos, porque su enemigo el diablo, como león rugiente, anda buscando a quien devorar, 1 Pedro 5:8
Mi suegro vivió en Cuba durante gran parte de su vida. Debido a que contaba con recursos muy limitados, aprendió a ser una persona muy creativa. Cuando se trasladó a los Estados Unidos, trabajó como fumigador y en esa profesión utilizó algunos de los trucos que había descubierto en Cuba para eliminar ratones, comejenes y, por supuesto, cucarachas.
Una de sus especialidades como exterminador de plagas era el empleo de cubitos de mantequilla de maní para atraer y eliminar ratas y ratones. Él pulverizaba un granulado venenoso, mezclaba un poco de ese polvo con una gran cantidad de mantequilla de maní y luego lo ponía todo en moldes para darle la forma de cubitos.
Un día, para el tiempo en que mi esposo Robert tenía ocho años, vio cómo su padre preparaba aquella mezcla. Quejándose en voz alta, le preguntó a su papá por qué desperdiciaba tanta mantequilla de maní para consumo de las ratas. Robert le sugirió que utilizara el veneno puro, sin mezclarlo. Sonriendo, su padre le dijo: «Hijo, a las ratas no les gusta el veneno, pero les encanta la mantequilla de maní, si le añades suficiente veneno a algo que les gusta, las engañarás para que se coman el veneno».
Al igual que un exterminador, cuando Satanás introdujo el pecado en este mundo, no lo presentó con todas sus características. Combinó un poco de veneno con algo muy atractivo para nosotros. Como un científico loco, Satanás sigue moliendo mentiras, alimentándonos con dosis pequeñas pero mortales, mezclando veneno con las cosas que nos gustan. Introduce un poco de veneno en letras de canciones, películas, libros o en páginas de Internet. Ten cuidado, en caso de que algo no concuerde con lo que dice la Biblia (incluso en detalles pequeños), porque esa podría ser la forma en que Satanás introduce un poco de veneno en la mantequilla de maní.
Ponlo práctica: Identifica qué aspectos de tu vida son como los cubitos de mantequilla de maní del atractivos pero venenosos. ¿Qué puedes hacer para evitar esas tentaciones?
Ponlo en oración: Pídele a Dios que te ayude a detectar el momento en que Satanás intentando introducir engaños en tu vida.
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Tomado De: Lecturas Devocionales Para Adolescentes 2018.
“¿Y Entonces…?”
Por: Heather Quintana
