«¿Qué es el hombre para que en él pienses? ¿Qué es el hijo del hombre para que lo tomes en cuenta? Lo hiciste poco menor que los ángeles y lo coronaste de gloria y de honra»
Salmo 8: 4, 5.
L Lizzie Velásquez es una joven texana que nació con un síndrome raro y desconocido. Su enfermedad le impide a su cuerpo acumular grasa y ganar peso, lo cual vuelve vulnerable a diversas enfermedades y al envejecimiento precoz.
Al nacer, los médicos les dijeron a sus padres que, si sobrevivía, nunca sería capaz de hablar, de gatear, de andar ni de pensar. Sus padres, aunque impactados por la noticia, se llevaron a su hija a casa decididos a amarla y criarla lo mejor que pudieran.
Lizzie se dio cuenta de que era diferente el primer día que fue a la escuela, donde fue rechazada por sus compañeritas. Sus padres le explicaron lo de su enfermedad y le dijeron que la única diferencia entre ella y las demás era su cuerpo, pero que eso no la definía. Debía levantar su cabecita, ser ella misma y seguir adelante con su vida.
En la secundaria, Lizzie fue víctima de bullying y de una grotesca exposición. Alguien colgó un video de ella en YouTube, que tuvo cuatro millones de visualizaciones, en el que era etiquetada como «la mujer más fea del mundo». Lizzie lloró mucho, pero pensó: «Puedo hacer algo bueno o algo malo con este hecho». En lugar de permitir que los demás la definieran, transformó ese ataque en una motivación para ser mejor.
Llegó a ser conocida mundialmente en el año 2013, cuando dio una charla TED sobre el bullying. Alcanzó e inspiró con ella a millones de personas. «En lugar de esconderme tras mis lágrimas, decidí ser feliz y entender que este síndrome no es un problema, sino una bendición que me permite inspirar a otros», afirma.
Lizzie Velásquez nunca ha pesado más de 30 kilos y se quedó ciega del ojo derecho por causa de su rara enfermedad. A pesar de los desafíos, se graduó de su carrera universitaria, escribió tres libros, es conferenciante motivacional y tiene cientos de miles de seguidores en redes sociales. ¿Sabes? Sean cuales sean las luchas que enfrentas, no son estas las que te definen. Lo que te define es tu origen como hija de Dios.
Aun cuando suframos por causa del bullying del pecado, este no define nuestro valor. Lo que nos define es la sangre de Jesús. Aun cuando sintamos dolor, lo que nos define es la cura final que Dios pondrá al dolor.
Aun cuando sintamos miedo, es la presencia de Dios lo que nos define. ¿Aceptas ser definida por el Maestro?
Lecturas Devocionales para Damas 2026
“SUBLIME BELLEZA»
Por: MARIAN M.GRUDTNER
Colaboradores: Milenia de la Rosa y Silvia García F.
