«Cuando ya se encontraba cerca de la ciudad de Damasco,25 de agoste una luz que venía del cielo brilló de repente a su alrededor, Saulo cayó al suelo, y oyó una voz que le decía. ‘Saulo. Saulo, ¿por qué me persigues?»» (Hechos 9: 34).
Si realmente crees algo, ¿qué hace falta para que cambies de opinión? Saulo (más tarde conocido como Pablo) era un tipo testarudo, difícil de convencer. Así que costó mucho que cambiara de opinión. Dios tuvo que tomar medidas extremas para llevar a Saulo a un nuevo rumbo.
Solo echa un vistazo a su historia. Saulo odiaba a los seguidores de Jesús. Quería que estuvieran presos o, mejor aún, muertos. Mientras ellos predicaban el evangelio, «Saulo no dejaba de amenazar de muerte a los creyentes en el Señor» (Hechos 9: l).
un día, cuando Saulo se dirigía a Damasco para intimidar a los creyentes, una luz brilló desde el cielo. «Saulo cayó al suelo, y oyó una voz que le decía: «Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues?»» (versículo 4). Asombrado y confundido, Saulo preguntó quién le estaba hablando. Oyó una respuesta estruendosa: «Yo soy Jesús, el mismo a quien estás persiguiendo» (versículo 5).
El Señor ordenó a Saulo que fuera a Damasco, donde recibiría más instrucciones. Cuando Saulo se levantó, abrió los ojos y se dio cuenta de que no podía ver. Permaneció ciego durante tres días, hasta que Dios, a través de Ananías, le restauró la vista.
Para cambiar la forma de ser de Saulo, Dios tomó medidas realmente extremas: lo detuvo en su camino a Damasco, le habló desde el cielo y lo dejó ciego. De acuerdo con la Biblia, una vez que la vista de Saulo fue restaurada, vio todo de un modo diferente: «Al momento cayeron de los ojos de Saulo una especie de escamas, y recobró la vista. Entonces se levantó y fue bautizado» (versículo 18).
Ponlo en práctica: No seas tan terco que Dios necesite medidas extremas para hacerte cambiar de opinión. Si Dios está tratando de convencerte de algo, escúchalo.
Ponlo en oración: Agradece a Dios por haber trabajado pacientemente contigo, ayudándote a ver la verdad.
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Tomado De: Lecturas Devocionales Para Adolescentes 2018.
“¿Y Entonces…?”
Por: Heather Quintana
