«La serpiente era más astuta que todos los animales del campo que Jehová Dios había hecho; la cual dijo a la mujer:
«¿Conque Dios os ha dicho: No comáis de todo árbol del huerto?»»
Génesis 3: 1.
No es bueno que el hombre esté solo y esto también es cierto para la mujer. Tan pronto como Eva se separó unos minutos de su esposo, Satanás atacó. La curiosidad de Eva, que:es algo propicio en todos pero más en algunas mujeres, la hizo recorrer el huerto mirando y espaciándose en cada cosa creada hasta que se topó con la serpiente, un animal hermoso con —posibles— alas de colores, suspendida en medio de los árboles. Era un espectáculo maravilloso, así que por supuesto Eva se iba a acercar. Era imposible que no lo hiciera al contemplar tan maravilloso animal.
La sorpresa fue increíble cuando escuchó que la serpiente le hablaba. ¿Cómo podía ser esto? Adán no le había dicho nada. Qyizá la serpiente inició la converSación así:
- Hola Eva, ¿cómo estás? ¿Conociendo el huerto?. Sí, efectivamente, eres hermosa. A propósito, ¿así que Dios les ha dicho que no coman de todo árbol del huerto?
La sutileza de la serpiente fue envolvente.
—«Bueno —respondió Eva—, sí podemos comer de todos menos de ese que está en medio del huerto porque podemos morir si lo hacemos.
—–¿Morir? ¿Quién dijo eso?; ¿Dios? No, no, no, Eva. Dios sabe que el día que coman de ese árbol van a ser como él, conocedores del bien y del mal.
«Come del árbol», «no morirás» y «serás como Dios» son las tres mentiras disfrazadas que la mujer no pudo discernir. La serpiente la acorraló hasta que no pudo resistir la tentación de desobedecer a su Creador y obedecer a una triste criatura. Lamentablemente, la mujer dudó de su esposo, pero lo más trágico es que dudó de Dios, cayendo en la trampa del diablo. Por esta razón tú y yo estamos aquí en este mundo manchado por el pecado.
El diablo siempre actuará igual: mezclará la verdad con la mentira para tener éxito. Se disfrazó de serpiente en el pasado y se puede disfrazar de cualquier cosa ahora para hacerte dudar y caer. Su objetivo seguirá siendo el mismo: destruir a la raza humana, crear dolor y plantar duda respecto a la existencia de Dios. Pero Dios es amor, él vino a deshacer las obras del diablo y pronto, muy pronto, será el que vendrá a poner fin a tanto sufrimiento, a desenmascarar al enemigo y a librarte para siempre. Yo quiero estar con él, ¿tú lo deseas también?.
Jesús es tu Salvador, porque todo lo hizo por su gracia.
Tomado de: Lecturas Devocionales para Adultos 2026
«POR SU GRACIA»
Por: Isaías Espinoza
Colaboradores: Nesthor Caraballo y Silvia García F.
