«¡Mujer, qué grande es tu fe! ¡Hágase como quieres!». Mateo 15:28
Las noticias de los milagros de Jesús llegaron hasta la región de Tiro y Sidón. Una mujer que vivía allí tenía una hija muy enferma. Cuando oyó hablar de Jesús y de su poder para sanar toda clase de enfermedades, la esperanza nació en su corazón. Así que de inmediato fue y le dijo:
—¡Señor, tú que eres el Mesías, ten compasión de mí y ayúdame!
Como Jesús no le respondió enseguida, la mujer siguió insistiendo con más fe. Los discípulos se disgustaron y le pidieron que no lo molestara. Pero Jesús dijo:
—Dios me envió para ayudar primero a los israelitas. No está bien quitarles la comida a los hijos para echársela a los perritos.
Pero ella respondió:
—¡Señor, es cierto! Pero aun los perritos comen las migajas que caen de la mesa de sus dueños.
Jesús se maravilló de la fe de aquella mujer y le dijo:
—¡Mujer, qué grande es tu fe! ¡Hágase como quieres!
Y en ese mismo momento su hija quedó sana.
Cuando sientas que Jesús no te escucha o no responde de inmediato a tu petición, no te desanimes. Sigue orando con fe y confianza, porque él siempre escucha a quienes lo buscan con sinceridad.
Actividad. Con ayuda de tu familia, piensa en algo por lo que estás agradecido y haz una oración por ello.
Oración. Querido Jesús, ayúdame a ser agradecido siempre. Amén.
Tomado de la: Lectura Devocional para Preescolares 2026
«MI MARAVILLOSO JESÚS»
Por: Suni Areli Barba Anaya
Colaboradores: Luz Caiza y Adriana Jiménez
