«No debemos dormir como los otros, sino mantenernos despiertos y en nuestro sano juicio». 1 Tesalonicenses 5:6
¿Te has quedado dormido alguna vez durante el culto en la iglesia? El joven de esta historia se durmió.
Era un domingo, el último día en que Pablo iba a estar en Troas. Mientras Pablo compartía el mensaje, mucha gente se reunió para escucharlo y para celebrar la Cena del Señor, pues al día siguiente Pablo saldría de viaje.
Pablo, al ver el interés de las personas, continuó hablando hasta la medianoche. Mientras predicaba, Eutico, que estaba sentado en una de las ventanas que estaban abiertas, se quedó dormido y se cayó desde el tercer piso al patio de la casa.
La gente, asustada, bajó corriendo, pero el joven murió de inmediato.
Pablo llegó y oró a Jesús para que le devolviera la vida al joven. Jesús escuchó su petición.
Entonces Pablo les dijo a todos:
—¡Está vivo!
Eutico se levantó, y en lugar de llantos y tristeza, ahora había asombro y alegría. Todos subieron las escaleras contentos y regresaron al lugar donde estaban reunidos.
Jesús siempre te escucha; no lo olvides.
Actividad. Con la guía de tus padres, haz una manualidad o un dibujo sobre la historia de hoy.
Oración. Querido Jesús, gracias por escucharme y darme la vida. Amén.
Tomado de la: Lectura Devocional para Preescolares 2026
«MI MARAVILLOSO JESÚS»
Por: Suni Areli Barba Anaya
Colaboradores: Luz Caiza y Adriana Jiménez
