«El Señor es bueno para con todos, y con ternura cuida sus obras». Salmo 145:9
A unos treinta kilómetros de Capernaúm se encontraba la aldea de Naín.
Un día, Jesús y sus discípulos se dirigieron a ese lugar. Cuando llegaron, un grupo de personas estaba saliendo de la aldea con un ataúd rumbo al cementerio. Al frente del grupo iban unas mujeres a quienes se les pagaba para que lloraran. Había muerto el hijo único de una mujer viuda.
Cuando Jesús la vio, sintió compasión por ella. Como seguía llorando, Jesús se acercó y le dijo amablemente:
—No llores.
Jesús estaba por cambiar su tristeza en alegría. Entonces Jesús le dijo al joven que había muerto:
—¡Joven, te ordeno que te levantes!
El muchacho abrió los ojos. Jesús lo tomó de la mano, lo levantó y lo llevó a donde estaba su madre.
Al igual que Jesús cuidó de este joven, él siempre te cuida a ti porque te ama mucho.
Actividad. Pide ayuda a tus padres y haz una lista de las cosas por las que están agradecidos a Dios. Esta te ayudara a cultivar la gratitud en tu carácter.
Oración. Gracias Jesús, por amarme y cuidarme. Amén
Tomado de la: Lectura Devocional para Preescolares 2026
«MI MARAVILLOSO JESÚS»
Por: Suni Areli Barba Anaya
Colaboradores: Luz Caiza y Adriana Jiménez
