«Vale más lo poco ganado honradamente, que lo mucho ganado en forma injusta» (Proverbios 16:8).
En 1836, los directores del Banco de Inglaterra recibieron una carta anónima. El autor afirmaba que tenía acceso directo al oro del banco. Los directores pensaron que era una broma, y no hicieron caso. Pero, tiempo después, recibieron otra carta. El autor les pedía encontrarse con ellos en el lugar donde se guardaba el oro en el banco. Aunque ellos consideraban imposible que alguien pudiera llegar hasta allá sin ser detectado, aceptaron el encuentro.
A la hora acordada, se escuchó un ruido debajo del suelo. De pronto, un hombre asomó la cabeza bajo los pies de los directores del banco. Era Jon Smiff, un caza tesoros de las cloacas. John era pobre, y se ganaba la vida rebuscando en las cloacas de Londres, donde a veces encontraba cosas valiosas que podía vender.
Jon había descubierto una cloaca que conducía a la cámara donde el banco guardaba el oro. Nadie imaginaba que existía esa cloaca, así que nunca lo hubieran descubierto si se hubiera robado el oro. Pero, en vez de llevarse el oro y desaparecer, John informó lo que pasaba. Como recompensa por su honradez, le dieron 800 libras esterlinas, que en dinero de hoy son unos 100,000 dólares.
Ser honrado tiene recompensas. La mayor de ellas es vivir tranquilo y en paz con Dios por haber hecho lo correcto.
Tomado de: Lecturas Devocionales para Menores 2026.
“HEROES Y VILLANOS”
Por: «RAÚL LOZANO»
Colaboradores: Liseth Orduz y Karla González
Para Más Meditaciones Visita:
www.meditacionesdiarias.com
