Dios con nosotros
Si quisieras presentarle una descripción bíblica del carácter de Dios a un no cristiano, ¿a dónde acudirías? La mejor respuesta, por supuesto, es a Jesús. La Biblia dice que Jesús no solo refleja a Dios, sino que también lo revela. Muchos pasajes de la Biblia explican esto, pero el más claro es Juan 14: 9, donde Jesús dice: «El que me ha visto a mí, ha visto al Padre». Para saber más sobre cómo es Dios, debemos fijarnos en Jesús: en sus palabras, sus acciones, sus gestos y su gran amor por la humanidad, tal y como se presenta en su muerte y resurrección.
Dios nos ha dado cuatro perspectivas enriquecedoras sobre la vida de Jesús para que podamos tener una imagen completa de quién es él: los cuatro Evangelios. En Mateo, escrito por un judío para sus compatriotas, vemos a Jesús como el esperado Mesías que cumplió las promesas del Antiguo Testamento. En Marcos, un libro lleno de acción escrito para un público diverso, encontramos a Jesús viviendo una vida activa de servicio y sacrificio, siempre pensando en los demás y siempre respondiendo a la voluntad de su Padre. Lucas, escrito por un erudito con la intención de fortalecer la fe de los creyentes en Cristo (ver Lucas 1: 3-4), presenta la humanidad perfecta de Jesús y enfatiza su compasión por los marginados. Juan, escrito por uno de los discípulos más cercanos a Jesús, enfatiza la divinidad de Cristo e invita a todos a experimentar un renacimiento espiritual al creer que Jesús es quien dice ser. Aunque los cuatro Evangelios exploran el mismo fundamento, «no representan las cosas exactamente del mismo modo. Cada escritor tiene su propia experiencia, y esta diversidad amplía y profundiza el conocimiento que se transmite para satisfacer las necesidades de mentes diversas» (Elena G. de White, Carta 53, 1900). Cada Evangelio mira a Jesús desde un ángulo ligeramente diferente.
Todo lo que Jesús dijo e hizo nos da una idea de cómo es Dios. Cuando Jesús vino a esta tierra, era «Dios con nosotros» (Mateo 1: 23). Su venida trajo la presencia de Dios a la tierra, no solo para esa generación, sino para todos los tiempos. Antes de regresar al cielo, prometió a sus discípulos que no los abandonaría: «Estaré con ustedes todos los días, hasta el fin del mundo» (Mateo 28: 20). Por lo tanto, los Evangelios no son solo historias sobre acontecimientos que ocurrieron hace mucho tiempo, sino que son ventanas al carácter de Dios y a cómo sigue siendo él hoy.
Hemos tocado apenas la superficie de este vasto tema. Dios es más grande y más asombroso de lo que podemos imaginar, y siempre estaremos aprendiendo sobre él, incluso en la eternidad.
Dedica un momento a elevar una oración de alabanza a Dios por ser como es. Sé específico acerca de lo que la Biblia te dice acerca de cómo es Dios. (Por ejemplo: «Gracias, Dios, por ser fiel, como me dices en Deuteronomio 7: 9. Gracias, Dios, por ser mi consuelo, mi provisión y mi protección, como me dices en el Salmo 23»).
2do trimestre 2026 «UNA RELACIÓN MÁS ÍNTIMA CON DIOS»
Lección # 02 «CONOCER A DIOS»
Colaboradores: Jassiel Taveras de la Rosa y Adriana Jiménez
