Ya viene la ayuda
En el centro de Juan 14, Jesús hace una declaración que puede entenderse de dos maneras diferentes: «Si me aman, obedezcan mis mandamientos» (Juan 14: 15, NTV). Así es como se lee en la Nueva Traducción Viviente, pero al revisar las notas marginales, se observa una ligera variación: «Si me aman, obedecerán mis mandamientos». La primera lectura se percibe como un imperativo, lo que puede resultar un poco desagradable. Probablemente, muchos hemos oído a alguien decir: «Bueno, si me quisieras, lo harías», lo que puede sentirse como una presión o incluso como una manipulación. Sin embargo, la declaración de Jesús no es un imperativo en el idioma original. La referencia marginal ofrece una traducción más precisa: «Si me aman, obedecerán mis mandamientos».
Esta lectura se confirma en los versículos siguientes, donde Jesús explica cómo van a guardar sus mandamientos: «Y yo pediré al Padre y él les dará otro Consolador para que los acompañe siempre: el Espíritu de verdad» (Juan 14: 16, 17, NVI). Como amamos a Jesús, él ora para que el Padre nos envíe otro Consolador: el Espíritu Santo, la tercera persona de la Trinidad. El Espíritu Santo nos da el poder para amar a Dios y obedecerle.
Estos versículos describen a las tres Personas de la Trinidad como participantes activos en nuestra salvación. Jesús, el Padre y el Espíritu Santo trabajan juntos para sacarnos del pecado y darnos el poder para vivir una nueva vida. No establecen un estándar alto y nos dejan que lo descubramos por nuestra cuenta; nos dan el poder para ponerlo en práctica.
Los discípulos debieron estar muy preocupados por la posibilidad de perder a Jesús, su maestro inseparable. En su ausencia, el Espíritu Santo seguiría enseñándoles y les recordaría todo lo que Cristo les había enseñado (Juan 14: 25, 26). ¡Esta es una promesa muy esperanzadora para nosotros también! Leer y estudiar las Escrituras es una bendición maravillosa, pero a veces puede resultar abrumador tratar de comprender y retener todo. Jesús nos aseguró que el Espíritu nos ayudará a comprender sus enseñanzas y nos las recordará cuando más las necesitemos.
En todas estas promesas, Jesús les dio a los discípulos exactamente lo que necesitarían para soportar lo que estaban a punto de experimentar.
Después de leer el texto con tus anotaciones y comentarios, ¿a qué conclusiones has llegado? ¿Qué preguntas te surgen? ¿Qué partes te resultan difíciles?
¿Qué significa para ti personalmente la promesa del Espíritu Santo? ¿Cómo puedes recibir más del Espíritu Santo en tu vida?
Memoriza tu pasaje favorito de Juan 14. Escríbelo varias veces para ayudarte a memorizarlo.
3er trimestre 2026 «LAS ESCENAS FINALES»
Lección # 03 «COMIENZA LA CLASE»
Colaboradores: Jassiel Taveras de la Rosa y Adriana Jiménez
