Elena G. de White, la revelación y la inspiración
Los adventistas del séptimo día creen que Elena G. de White fue inspirada divinamente. Sus escritos, su vida y su ministerio cumplen los criterios de una verdadera profetisa. Poseía la misma inspiración que los profetas bíblicos, aunque nunca consideró que sus escritos fueran iguales a los de las Escrituras, y nosotros tampoco lo hacemos. Por el contrario, Elena G. de White siempre exaltó la Biblia. Pero ¿cómo entendía ella misma las revelaciones proféticas que Dios le comunicaba y el proceso de su inspiración?
En primer lugar, Elena G. de White siempre consideró la Biblia como la revelación autoritativa e infalible de Dios. La Biblia revela la verdad de Dios y su plan de salvación para la raza humana caída. Parte de ese plan, como estamos aprendiendo, consiste en utilizar a los profetas para comunicar sus mensajes.
En segundo lugar, Elena G. de White reconoció que el proceso de inspiración implicaba una interacción entre lo divino y lo humano. Dios comunicaba sus mensajes, pero luego el profeta transmitía la instrucción divina utilizando sus propias palabras.
En cuanto a las visiones y los sueños proféticos, Elena G. de White entendía la inspiración divina de los pensamientos humanos como una unión entre la revelación divina y la experiencia humana. Ella escribió: «La Biblia, con sus verdades de origen divino expresadas en el idioma de los hombres, muestra una unión de lo divino y lo humano».1 Dios utilizó muchos métodos para lograr que sus mensajeros comprendieran sus mensajes. Entre ellos se incluían representaciones pictóricas, palabras y pensamientos que involucraban todos los sentidos del profeta. La experiencia de Elena G. de White fue similar a la de los escritores de la Biblia.
En tercer lugar, Elena G. de White señaló que no todas sus experiencias y comunicaciones humanas eran inspiradas. «Hay oportunidades cuando deben declararse cosas comunes, pensamientos comunes deben ocupar la mente, deben escribirse cartas comunes y se debe dar información que ha pasado de un obrero a otro. Tales palabras, tal información, no son dadas bajo la inspiración especial del Espíritu de Dios».2 Es vital recordar esta distinción al leer y relacionarnos con sus escritos y experiencias, particularmente su correspondencia y sus diarios.
Conocer la comprensión que tenía Elena G. de White de la revelación y la inspiración nos ayuda a evitar los extremos y a leer sus consejos con prudencia y discernimiento.
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Lección – Inverso 2026.
4to. Trimestre 2026 «EL DON DE PROFECÍA»
Lección 05 « REVELACIÓN E INSPIRACIÓN »
Colaboradores: Henry D. Gómez y Esther Jiménez
