Nunca hables de tomar venganza: confía en el Señor, y él te hará triunfar. Proverbios 20:22

En 1955, cuatro hombres en la India fueron acusados de un delito. Las autoridades los acusaron de defraudar a una empresa de transportes administrada por el gobierno mediante la compra de piezas de motor falsas. El juicio comenzó dos años más tarde, en 1957. Increíblemente, las audiencias continuaron de manera intermitente durante treinta y tres largos años. Finalmente en 1990, el juez concluyó que no había pruebas suficientes para condenar a los hombres. Cuando el delito presuntamente ocurrió, los cuatro tenían 47, 36, 28 y 27 años de edad. En el momento en que fueron declarados inocentes tenían 82, 71, 63 y 62 años. ¡Habían pasado la mayor parte de su vida esperando ese veredicto!
Cuando alguien nos hace algo malo, sentimos el impulso y el deseo de que esa persona reciba de inmediato su merecido. Y por lo general, nos gustaría ser quienes se lo demos. Si un amigo nos traiciona, sentimos que es necesario que sufra por su traición. Si alguien nos hace quedar mal, queremos que quede peor, vero ya mismo! Si una chica habla pestes de nosotros, queremos que la gente hable lo peor de ella, ¡no de nosotros! Pensamos: ellos cometieron el delito, ¿cuándo van a pagar por ello?
La Biblia es clara sobre el mejor plan de acción en estos casos. Cuando alguien te haya ofendido, deja la venganza en manos de Dios. No trates de desquitarte. Dios mismo se encargará del asunto. Romanos 12: 19 dice así: «No tomen venganza ustedes mismos, sino dejen que Dios sea quien castigue: porque la Escritura dice: «A mí me corresponde hacer justicia; yo pagaré, dice el Señor»».
No nos toca a nosotros ser jueces de los demás. Dios se hará cargo del problema. Esperemos que no tome tanto tiempo como el sistema legal de la India, pero incluso si lo hace, será en el tiempo perfecto de Dios.
Ponlo en práctica: Si guardas rencor contra alguien y sientes el deseo de vengarte, es hora de soltar sentimientos. Cada vez que te lleguen a la mente, la situación. Sigue pidiéndole a Dios que te libere de los sentimientos negativos.
Ponlo en oración: Ora de forma abierta y sincera sobre cualquier rencor que tengas en tu corazón. Pídele a Dios que te libere del deseo de vengarte.
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Tomado De: Lecturas Devocionales Para Adolescentes 2018.
“¿Y Entonces…?”
Por: Heather Quintana
