«¿Puede alguien echarse brasas en el pecho sin quemarse la ropa? ¿Puede alguien caminar sobre las brasas sin quemarse los pies?»
Proverbios 6: 27, 28.
En la sociedad en la que vivimos, llena de exigencias en todos los sentidos, las mujeres, por lo general, se sienten muchas veces en callejones sin salida. Exhaustas, desilusionadas, habiendo perdido la perspectiva y sintiéndose al borde de un precipicio, muchas huyen.
Jim & Sally Conway, autores del libro La mujer en su etapa de media vida, explican que esas fugas tienen el objetivo de huir de los problemas y castigar al esposo o llamar su atención. Si esa mujer no busca ayuda, estará cada vez más vulnerable, y corre el riesgo de buscar intimidad y compañerismo en una aventura amorosa.
Presta atención si percibes en ti una o más de estas señales:
- ¿Piensas mucho en ese hombre, no importa si estás sola o con tu cónyuge?
- ¿Planeas cómo podrías encontrarte con él, qué ropa le agradaría, etcétera?
- ¿Te sientes tentada a seguirlo en sus redes sociales y contemplas sus fotos y comentarios?
- ¿Estás distante de tu cónyuge y, al mismo tiempo la culpa te gehera inquietud y malestar?
- ¿Notas una creciente complicidad con esa persona?
- Cuando lo ves, ¿te late más rápido el corazón?
Si estás empleando tiempo y dinero en un hombre que no es tu esposo, sabiendo que eso está mal, tu actitud está lejos de ser inocente. No subestimes esas señales, porque estás caminando en dirección a un desastre del que no habrá marcha atrás.
Al compartir tus sueños y desafíos personales con alguien del sexo opuesto que no es tu cónyuge estás creando un vínculo inapropiado que resultará en problemas. En ese proceso, el Espíritu Santo insistirá en despertar tu conciencia, pero, en el intento de apaciguarla, surgirán racionalizaciónes en tu mente: «Él me hace sentir tan atractiva». «Estoy sintiéndome viva nuevamente». «No es el plan de Dios que sea infeliz»… Los defectos del cónyuge y los problemas del matrimonio son sobredimensionados y el apego emocional y la complicidad siguen fortaleciéndose hasta que el encuentro sexual se concreta.
¿Eres una mujer casada que se siente ahogada en medio de los problemas? ¡Busca a Dios, no busques problemas mayores! Y si te parece que ya has ido demasiado lejos, oye al Espíritu Santo y regresa!
Lecturas Devocionales para Damas 2026
“SUBLIME BELLEZA»
Por: MARIAN M.GRUDTNER
Colaboradores: Milenia de la Rosa y Silvia García F.
