martes , 26 mayo 2026
Matinal de Jóvenes 2026

Desavenencias

 

 

«Y hubo tal desacuerdo entre ellos que se separaron el uno del otro. Bernabé llevó a Marcos, y navegó a Chipre». Hechos 15:39

Una de las cosas fascinantes de la Biblia es que no oculta los defectos de las personas. Esto lo vimos, por ejemplo, en la vida de los grandes héroes de la fe. Abraham mintió, Jacob engañó, Moisés mató y David cometió adulterio. ¿Podría Dios haber omitido esos errores en su Palabra? Sí, podría haberlo hecho, pero no lo hizo, porque él odia la hipocresía. Las Escrituras revelan la verdad tal como es, sin tapujos ni disfraces.

El versículo de hoy destaca la extraña desavenencia entre Pablo y Bernabé. Digo extraña porque estamos hablando de dos grandes hombres de Dios en el período de la iglesia apostólica. Esta etapa estuvo marcada por la unidad, la pureza doctrinal y la plenitud del Espíritu Santo. ¿Cómo pudieron discutir?

La discusión fue por causa de Juan Marcos, un joven aprendiz que era sobrino de Bernabé. Mientras el experimentado Bernabé quería llevarlo en el segundo viaje misionero, Pablo se opuso firmemente. Después de todo, Marcos había abandonado la última misión en Panfilia, quizás porque temía los peligros y las dificultades del viaje. La impresión que tengo es que Bernabé tenía un poco más de paciencia que el apóstol Pablo.

A pesar de la discusión, la misión no paró. De hecho, hubo un aspecto positivo en todo esto. En lugar de una sola caravana misionera, hubo dos: Pablo fue con Silas a las regiones de Siria y Cilicia; Bernabé y Juan Marcos fueron a Chipre. Al final, Dios resolvió la situación.

Es maravilloso ver que Pablo, tiempo después, reconoció el trabajo desinteresado de Bernabé como ministro del evangelio (1 Cor. 9:6). En Colosenses 4:10, descubrimos que el apóstol volvió a recibir al joven Juan Marcos como compañero en la obra y lo definió como «útil para el ministerio» (2 Tim. 4:11). El pasado quedó atrás y la dificultad fue superada.

Las desavenencias son normales. Tenemos gustos, opiniones y personalidades diferentes. No siempre estaremos de acuerdo en el trabajo, en la iglesia, en el matrimonio y en otras circunstancias. Sin embargo, incluso en medio de la diversidad, debemos mantener la unidad y el amor. ¿Discutiste con alguien? Perdona y pide perdón. Así es como los héroes de la fe, hechos de carne y hueso, resuelven las desavenencias.

POR: MILTON ANDRADE
Colaboradores: Isaí Cedano y Karla González

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