“Pelearán contra ti, pero fracasarán, porque yo estoy contigo y te protegeré” (Jeremías 1:19).
Hay un país hermoso con un círculo rojo estampado en su bandera blanca. ¿Sabes de qué nación estoy hablando? ¡Sí, Japón! Puedo compartir contigo algunas curiosidades que aprendí de allí.
Japón es el país con el índice más bajo de obesidad del mundo. Los japoneses consumen alimentos bajos en grasa como pescado, algas marinas y arroz. Esto los mantiene en forma.
En Japón, los niños van solos a la escuela desde muy pequeños. Aunque sus padres los “espían” a la distancia, creen que esto los ayuda a madurar. Además, tienen como deber sagrado cuidar a los mayores. Los abuelos son respetados y llamados “patrimonio vivo de sabiduría”. Son personas que deben ser admiradas y protegidas.
En Japón, los conductores manejan del lado derecho del vehículo y las carreteras están a la izquierda. ¡El lado “correcto” para ellos es contrario para nosotros! Eso me sacó de mi zona de confort. Asimismo, su alfabeto tiene miles de símbolos que funcionan como expresiones completas que deben memorizarse. Esto demuestra que la mente puede aprender mucho más de lo que creemos.
En Japón no se entra con calzado a la casa, mucho menos a una iglesia. Estos lugares se cuidan con una higiene especial, y la suciedad debe quedarse afuera. La educación con la que se relacionan hace que todo viajero reconsidere su propio comportamiento y se vuelva más amable y respetuoso con los demás.
En Japón, el ejercicio físico forma parte del día a día. Es común ver a “jovencitos” de 80 años caminando al aire libre, demostrando que la vejez también depende de cómo se cuide el cuerpo con el tiempo. Además, el honor familiar es algo tan importante que los hogares están protegidos por la obediencia de los hijos hacia sus padres.
Japón es un país cuyo pueblo, después de la bomba atómica, numerosos terremotos, volcanes y tsunamis, aprendió a salir adelante siempre y a enfrentar las tragedias con fortaleza.
¿Y si seguimos estas lecciones? ¡Hasta parecen bíblicas! De este lado del mundo, tu comportamiento dirá mucho sobre ti como cristiano. Enfrenta este día tomando en serio algunos “consejos japoneses” y cuenta con Dios para obtener resultados aún mejores. Harás la diferencia si vives con sabiduría.
Solo te faltará aprender a comer con palillos. ¿Me enseñas?
Tomado de la: Lectura Devocional de Adolescentes 2026
“LA VUELTA AL MUNDO EN 365 DÍAS»
Por: Odailson Fonseca
Colaboradores: Matilde Reyes y Adriana Jiménez
