“El que ama el dinero, siempre quiere más; el que ama las riquezas, nunca cree tener bastante”, Eclesiastés 5:10
Hay cosas en la vida de las que podemos tener todo lo que queramos. La felicidad es una. Podemos tener toda la felicidad posible, ¿no es así? ¿y belleza? Podemos ser lo más hermosos que queramos, ¿verdad? ¿Y qué podemos decir del dinero? Cuanto más dinero tengamos, mejor, ¿cierto? Pues no; con el dinero no es igual. Según la Biblia, tener demasiado dinero podría ser perjudicial.
Proverbios 30: 7-9 registra la oración de Agur, en la que le pide a Dios que no le dé ni demasiado ni muy poco dinero: «Solo dos cosas te he pedido, oh Dios; concédemelas antes de que muera: aleja de mí la falsedad y la mentira, y no me hagas rico ni pobre; dame solo el pan necesario, porque si me sobra, podría renegar de ti y decir que no te conozco; y si me falta, podría robar y ofender así tu divino nombre».
Según este pasaje, si tenemos muy poco dinero, podríamos sentirnos tentados a robar. Pero también si tenemos demasiado, podríamos olvidar nuestra necesidad de Dios.
No malgastes tu vida ni tus energías tratando de acumular dinero. En su lugar, haz la oración de Agur y pide lo suficiente, pero no tanto que haga que te olvides de Dios.
Ponlo en práctica: Aparta un tiempo para evaluar cuidadosamente tu posición en cuanto al dinero. ¿Te parece que es posible que perjudicial? Si fueras millonario, ¿crees que aun sentirías necesidad de Dios?¿De qué manera puedes honrar a Dios con tu dinero, independientemente de lo mucho o poco que puedas tener.
Ponlo en oración: Pídele a Dios que provea “el pan necesario”proverbios 30:8),lo que necesitas para sobrevivir cada día. Pìdele que siempre puedas honrarlo y recordarlo, independientemente de lo mucho o lo poco que puedas tener.
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Tomado De: Lecturas Devocionales Para Adolescentes 2018.
“¿Y Entonces…?”
Por: Heather Quintana
