Dios es nuestro refugio y nuestra fuerza; nuestra ayuda en momentos de angustia» (Salmo 46:1).
En cierta ocasión, los moabitas y los amonitas se aliaron para atacar a Judá. Cuando Josafat, rey de Judá, se enteró, sintió miedo, así que oró al Señor.
Dios le respondió al rey mediante el profeta Jahaziel. El pueblo se animó y decidió confiar en Dios. A la mañana siguiente, todos se levantaron temprano. Antes de salir al campo de batalla, Josafat les recordó a todos que confiaran y que obedecieran al Señor sin importar la orden.
Cuando la gente de Judá llegó al sitio, se sorprendió y se maravilló porque Dios había creado confusión entre sus enemigos, y ellos mismos se habían destruido entre sí.
Nunca olvides que no tienes nada que temer si Jesús está contigo.
Actividad: Con la ayuda de tu papá o tu mamá, repite el versículo de hoy con gestos.
Oración: Querido Jesús, gracias porque tú estás conmigo y no tengo nada que temer. Amén.
Tomado de la: Lectura Devocional para Preescolares 2026
«MI MARAVILLOSO JESÚS»
Por: Suni Areli Barba Anaya
Colaboradores: Luz Caiza y Adriana Jiménez
