¡Levántate, Señor, levanta tu brazo! ¡No olvides a los afligidos!» (Salmo 10:12).
Asa fue rey de Judá y la historia lo recuerda como uno de los reyes más obedientes a Dios. Además, prosperó en todos los proyectos que hizo; en gran medida, su éxito se debió a que no hubo ningún ídolo en su territorio.
Tiempo después, el rey de Etiopía le declaró la guerra a Judá. Al frente de un numeroso ejército, el rey llegó a Maresá, muy cerca de Jerusalén. Aunque Asa tenía un ejército que era menos de la mitad del ejército enemigo, decidió entrar a la batalla; pero antes de luchar, oró a Dios: «Te rogamos que nos ayudes. ¡Tú eres nuestro Dios! ¡Sabemos que nadie te puede vencer!».
Dios respondió la oración de Asa y el triunfo de Israel fue total. El rey, además de orar, preparó a los soldados para la batalla.
Si tú oras y haces lo que te corresponde, tendrás la victoria contra todo enemigo.
Actividad. Comenten en familia sobre las siguientes preguntas: ¿Qué es lo que más te asombró de la historia? ¿Qué enseñanza puedes aplicar? ¿Qué aprendiste de Dios?
Oración. Querido Jesús, ayúdame o confiar siempre en ti. Amén.
Tomado de la: Lectura Devocional para Preescolares 2026
«MI MARAVILLOSO JESÚS»
Por: Suni Areli Barba Anaya
Colaboradores: Luz Caiza y Adriana Jiménez
