«¡El Señor llevará a feliz término su acción en mi favor!» (Salmo 138:8).
Nahas era el rey de Amón. Un día fue a Jabes de Galaad con su ejército para atacar la ciudad. Entonces, los habitantes de Jabes le dijeron: «No queremos una guerra, preferimos negociar, aunque tengamos que ser tus esclavos». Aun así, el rey les dijo que aceptaría el acuerdo con la condición de que cada uno se dejara sacar el ojo derecho; así se burlaría de todo Israel.
Los ancianos de Jabes le suplicaron que les diera un plazo de siete días para enviar mensajeros a todo el territorio israelita para pedir ayuda. Así que enviaron mensajeros a donde vivía el rey Saúl. Cuando Saúl se enteró, el Espíritu de Dios se apoderó de él y mandó llamar a su gente para salir a ayudar a los habitantes de Jabes de Galaad.
En total fueron trescientos mil hombres de Israel y treinta mil de Judá los que se alistaron para ir a defender a sus hermanos.
¿Estás dispuesto a ayudar a los demás cuando lo necesitan?
Actividad. Con la guía de tus padres, coloca aros de plástico en el suelo y camina hacia el lado opuesto solo pisando dentro de ellos. Si pisas fuera, no podrás moverte hasta que te den un abrazo.
Oración. Gracias, Jesús, porque cuentas conmigo para ayudar a los demás. Amén.
Tomado de la: Lectura Devocional para Preescolares 2026
«MI MARAVILLOSO JESÚS»
Por: Suni Areli Barba Anaya
Colaboradores: Luz Caiza y Adriana Jiménez
