«El Señor mismo irá delante de ti y estará contigo; no te abandonará ni te desamparará; por lo tanto, no tengas miedo ni te acobardes» (Deuteronomio 31:8).
Debido a la desobediencia de los israelitas, el Señor los entregó al poder de Jabín, un rey cananeo, durante veinte años. Jabín tenía novecientos carros de hierro; además, el jefe de su ejército, llamado Sísara, era un gran guerrero.
En ese tiempo, Débora era la jueza de Israel. Un día, Débora mandó llamar al general del ejército israelita, llamado Barac. Le dijo que reuniera al ejército de Israel y que fuera al arroyo, donde iba a enfrentar al ejército de Sísara. Barac le dijo a Débora que solo iría si ella iba con él, y Débora accedió a su petición.
Aquel día, Dios envió una lluvia fuerte que provocó que los carros se atascaran en el arroyo y todos los soldados tuvieron que huir corriendo. Al final, lograron vencer a todo el ejército enemigo.
Débora fue una mujer valiente y Dios recompensó su fe. Tú también puedes ser valiente con la ayuda de Jesús.
Actividad. Formen parejas en la familia y sujeten un balón con las cabezas. Luego sin usar las manos, lleguen hasta una meta. Si el balón se cae vuelvan a comenzar
Oración. Querido Jesús ayúdame a confiar en ti, y a ser valiente. Amén
Tomado de la: Lectura Devocional para Preescolares 2026
«MI MARAVILLOSO JESÚS»
Por: Suni Areli Barba Anaya
Colaboradores: Luz Caiza y Adriana Jiménez
