lunes , 25 mayo 2026

Lee el texto de esta semana: Hechos 17: 16-34

El altar al dios no conocido

El hombre canoso, de vestimenta sencilla, se paró en el centro del Areópago, el antiguo tribunal y lugar de reunión de la élite ateniense. A su alrededor había filósofos y curiosos que ansiaban escuchar a este predicador extranjero que hablaba de nuevos dioses extraños. La luz del sol se filtraba por entre las columnas, desplegando sombras extensas en las piedras de mármol, cuando Pablo comenzó a hablar en una voz serena pero firme: «Atenienses, por todo lo que veo, ustedes son gente muy religiosa» (Hech. 17: 22). Él había caminado por la ciudad y había observado muchas estatuas y altares dedicados a infinidad de dioses. Uno de los altares había captado particularmente su atención. Tenía una inscripción que decía: «A UN DIOS NO CONOCIDO» (vers. 23). Pablo usó esta línea como introducción y buscó conectar con los atenienses a nivel espiritual e intelectual. En resumen, les dijo: «Pues bien, lo que ustedes adoran sin conocer es lo que yo vengo a anunciarles». Esta visita de Pablo al Areópago ofrece un ejemplo profundo de cómo interactuar con diferentes cosmovisiones y presentar el evangelio de manera relevante. El discurso de Pablo en el Areópago es una combinación magistral de conocimiento cultural y claridad teológica. Comenzó reconociendo las creencias de los atenienses y citando dichos conocidos de su religión.

Para evitar ofender a alguna deidad cuya existencia quizá desconocían, los griegos a veces construían altares a dioses no conocidos como demostración de inclusión religiosa. El viajero y geógrafo griego Pausanias mencionó esta práctica en su obra Descripción de Grecia.1 Describió cómo los atenienses, en su celo religioso, levantaban altares a dioses que quizá no conocían por nombre. En Vida de Apolonio de Tiana, Filóstrato, un filósofo griego, también hizo referencia a la existencia de altares a dioses no conocidos, lo que confirma esa práctica en la vida religiosa de la antigua Grecia.2 De acuerdo con algunas tradiciones, la idea de un altar a un dios no conocido puede estar conectada a Epiménides, un filósofo y poeta del siglo VI a. C., oriundo de Creta. Se dice que fue él quien sugirió a los atenienses construir altares a los dioses no conocidos para detener una plaga que azotaba la ciudad. Los griegos reconocían que podía haber seres divinos fuera de su conocimiento.

Este altar «a un Dios no conocido» le brindó a Pablo la oportunidad de conectar con la mentalidad religiosa y filosófica de los atenienses, y dirigió la atención de ellos al Dios que él proclamaba. Esto le permitió presentar al Dios verdadero como Señor de los cielos y la tierra. El mensaje del apóstol enfatizaba la grandeza y la inmanencia de Dios, su papel como Creador y su llamado a que las personas lo busquen y lo encuentren.

Comprender el trasfondo ateniense es crucial para apreciar el método de Pablo. Atenas era el hogar de varias escuelas de pensamiento, incluido el epicureísmo, que enseñaba que los dioses eran distantes y no se involucraban en los asuntos de la humanidad, y el estoicismo, que creía en un principio divino que permeaba todo, pero no era una deidad personal. La declaración de Pablo de un Dios personal e involucrado en los asuntos de la humanidad desafiaba directamente estos pensamientos prevalecientes.

Charles Malik, filósofo libanés y pensador cristiano prominente, afirma que «salvar el alma y salvar la mente» es el papel del cristianismo en la educación y la cultura.3 Malik señala que las universidades se fundaban con la teología como centro de estudio. De hecho, muchas de las universidades occidentales, como Oxford, Cambridge y Harvard, comenzaron con Teología como disciplina central, lo que refleja sus orígenes cristianos. La teología era considerada una disciplina base, porque se ocupaba de temas como Dios, la existencia humana y la naturaleza de la realidad.

Esta semana estudiaremos la visita de Pablo al Areópago como modelo para comunicar de manera efectiva las creencias cristianas en una sociedad pluralista. Exploraremos la omnipotencia de Dios, su carácter relacional, las filosofías rivales de la época y la importancia de la apologética, que involucra no solo la defensa de la fe, sino también la explicación de esta de una manera que resulte significativa para el contexto cultural y filosófico de la audiencia. Al analizar el enfoque de Pablo, podemos aprender cómo enfrentar los desafíos contemporáneos a la fe y presentar el evangelio de una manera convincente.

Desafío de apologética

¿Cómo puedes presentar el evangelio a personas que ni siquiera sienten que lo necesitan?

Escribe de tu versión preferida de la Biblia Hechos 17: 16-34. O, si lo prefieres, puedes parafrasear el pasaje o hacer un esquema.

El enfoque de Pablo al tratar con los atenienses, ¿qué le aporta a tu manera de compartir tu fe en el contexto actual?

Lección de Escuela Sabática Para Jóvenes Universitarios 2026.
1er trimestre 2026 «APOLOGÉTICA: EL AREÓPAGO»
Lección # 02 «EL ASCENSO AL AREÓPAGO»

Colaboradores: Jassiel Taveras de la Rosa y Adriana Jiménez

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