viernes , 22 mayo 2026

 

Lee el texto de esta semana: Mateo 5-7

El problema del pecado

Sin duda, el pecado es el mayor obstáculo para tener una relación estrecha con Dios. El pecado no solo nos separa de Dios ahora (ver Isaías 59: 2), sino que también nos engaña, nos lastima, nos consume y acaba destruyéndonos. La batalla contra el pecado y contra nosotros mismos es la mayor de todas las que enfrentaremos jamás, con implicaciones tremendas, incluso eternas.

Algunos no le dan tanta importancia al pecado, pues lo consideran una parte normal de la vida. Después de todo, es parte de la naturaleza humana disfrutar de los placeres. ¿Le restamos importancia al pecado porque la sociedad se ha acostumbrado tanto a él? Podemos ser cautelosos al expresarnos sobre el tema del pecado por miedo a ofender a alguien si lo llamamos por su nombre, pero lo cierto es que, cuanto más cómodamente decidimos convivir con él, más nos alejamos de una relación sana con Dios.

Sí, todas las personas pecan, y nuestros pensamientos, motivos, acciones y palabras hieren a los demás, a nosotros mismos y a Dios. En última instancia, el pecado destruye nuestra relación con Dios, pero Dios se nos ha revelado a través del conocimiento de su ley, que evidencia el pecado en nuestra vida.

Ayudar a las personas a reconocer su condición pecaminosa y su necesidad de un Salvador era la gran preocupación de Cristo en el Sermón del Monte. Al comienzo del ministerio de Jesús, había un gran entusiasmo por aprender lo que este nuevo Sanador enseñaba. El Sermón del Monte (Mateo 5–7) fue la oportunidad de Jesús para anunciar su mensaje y marcar desde el principio el tono de lo que sería su ministerio. Este crucial sermón es tan relevante hoy como lo fue el día en que se predicó.

Jesús se dirigía a una audiencia que incluía a muchos judíos que se enorgullecían de su devoción religiosa. Muchos de ellos no tenían ninguna duda de que eran las personas más justas de la tierra. Se sentían espiritualmente superiores y se consideraban seguros de su salvación gracias a su condición de judíos y a su justicia propia (ver Mateo 3: 9; Romanos 10: 3). Jesús acabó con su orgullo espiritual y confrontó su actitud elitista. Expuso su verdadera pobreza espiritual y la insuficiencia de su justicia propia (ver Mateo 5: 20). Su justicia propia nunca podría salvarlos, pues tenían que depender de la justicia de Dios, como todos (ver Mateo 6: 33).

Jesús utilizó la ley de una manera muy sorprendente. Los judíos esperaban que la ley condenara a todos los demás, pero Jesús la utilizó para mostrar que los escribas y los fariseos también necesitaban un Salvador. En Mateo 5, Jesús citó vez tras vez la ley (Mateo 5: 21, 27, 31, 33, 38, 43) para enseñar su significado más profundo y mostrar que ellos no la estaban cumpliendo. Fue directo a los problemas de odio, lujuria, engaño y egoísmo. En Mateo 6, Jesús expuso la naturaleza superficial y pretenciosa de los servicios religiosos de los que ellos estaban tan orgullosos. Esto incluía donaciones ostentosas a organizaciones benéficas, oraciones en voz alta y rimbombantes rituales de ayuno. Finalmente, en Mateo 7, Jesús les pidió que dejaran de juzgar a los demás y evaluaran cuidadosamente la autenticidad de su propia experiencia. Cristo invitó a todos a buscar a Dios con sinceridad, de una nueva manera.

En este revolucionario sermón, Jesús estableció el punto de partida para toda persona que será salva. Todos debemos comenzar por reconocer nuestra propia condición pecaminosa y nuestra necesidad de un Salvador. Debemos permitir que la ley de Dios saque a la luz nuestra inmundicia y reconocer que necesitamos purificación.

Esta semana, exploremos el papel de la ley de Dios al mostrarnos nuestros pecados y enseñarnos a comprender mejor cómo confiar en Jesús para que nos ayude y restaure nuestra relación rota con Dios.

  • Escribe de tu versión preferida de la Biblia Mateo 5: 17-20. Lee todo el Sermón del Monte, que se registra en Mateo 5–7, y haz un bosquejo o mapa conceptual de las enseñanzas de Cristo.
  • Encierra en un círculo las palabras, frases e ideas que se repiten.
  • Subraya las palabras y frases que consideras más relevantes y que te resultan más significativas.
  • Utiliza flechas para conectar algunas palabras y frases que se relacionan con otros conceptos similares.

2do trimestre 2026 «UNA RELACIÓN MÁS ÍNTIMA CON DIOS»
Lección # 09«EL PECADO, EL EVANGELIO Y LA LEY»

Colaboradores: Jassiel Taveras de la Rosa y Adriana Jiménez

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