martes , 19 mayo 2026

 

La fe de Jesús

Parte del mensaje de los tres ángeles, que tiene que ver con el fin del mundo, describe que Dios tiene un pueblo en esta tierra que guarda los mandamientos de Dios y tiene la fe de Jesús (ver Apocalipsis 14: 12). Se trata de personas que han desarrollado una fe inquebrantable a pesar de la presión del mundo para que transijan con sus principios.

Si estudias la historia de cómo los adventistas han entendido la justificación por la fe, verás que, en la década de 1890, se hizo mucho hincapié en la comprensión de la fe de Jesús y los mensajes de los tres ángeles. Hasta entonces, la iglesia había puesto mucho énfasis en la ley, y era necesario poner más énfasis en el evangelio. Elena G. de White lo resumió muy bien: «Los mandamientos de Dios han sido proclamados, pero la justicia de Jesús, dándole igual importancia, no ha sido presentada por los adventistas del séptimo día, haciendo que la ley y el evangelio vayan de la mano» (Mensajes selectos, t. 3, p. 202).

Tener la fe de Jesús significa que, mediante la obediencia a él y a su Palabra, imitaremos la fe que él tenía en Dios. La fe de Jesús también se refiere a una experiencia diaria activa y viva con Jesús. Significa saber y actuar sobre la base de que solo poner a Jesús en el centro de nuestra vida diaria nos lleva a una relación salvadora con Dios.

La fe de Jesús es una fe que no se derrumba bajo una presión extrema. La fuerza de la fe de Jesús se manifestó plenamente en el huerto de Getsemaní, cuando todo en su interior quería escapar del sufrimiento (ver Mateo 26: 36-42) pero, aun así, se mantuvo fiel a lo que su Padre le pedía que hiciera.

La fe de Jesús no es algo que podamos producir nosotros mismos. Es algo que solo podemos recibir de Dios. Tener la fe de Jesús significa tener a Jesús morando en nosotros y, por lo tanto, tener su fe en nuestro corazón, ya que Jesús es el verdadero fundamento de nuestra fe. A veces, nuestra fe puede ser débil; con todo, Jesús es digno (ver Apocalipsis 5: 9) y podemos recibir su fe, tanto reflejada en nuestra propia experiencia como acreditada a nosotros, por su don de gracia a todos los que creen.

¿Cuánto deseas la fe de Jesús? Pídele con humildad a Dios que te la dé y reclama Hebreos 11: 6 como tu oración personal: «Señor, sin fe es imposible agradarte. Vengo a ti, pues creo que tú existes, y que me recompensarás cuando te busque diligentemente. Como ahora te busco».

¿Qué experiencias y oportunidades te ha dado Dios para fortalecer tu fe?

2do trimestre 2026 «UNA RELACIÓN MÁS ÍNTIMA CON DIOS»
Lección # 08 «TENER FE»

Colaboradores: Jassiel Taveras de la Rosa y Adriana Jiménez

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