EL NUEVO NACIMIENTO
«De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es: las cosas viejas pasaron; todas son hechas nuevas. Y todo esto proviene de Dios, quien nos reconcilió consigo mismo por Cristo, y nos dio el ministerio de la reconciliación: Dios estaba en Cristo reconciliando consigo al mundo, no tomándoles en cuenta a los hombres sus pecados, y nos encargó a nosotros la palabra de la reconciliación». 2 Corintios 5: 17-19

EN LA MEDIDA QUE NUESTROS pensamientos se centran en Cristo, nuestro carácter se irá amoldando a la semejanza divina. Los pensamientos se saturarán con la comprensión de su bondad, de su amor. Contemplamos su carácter, y así él está presente en todos nuestros pensamientos. Su amor nos transforma.
Si observamos, aunque no sea más que por un momento, el sol en su gloria meridiana, cuando apartemos nuestros ojos su imagen aparecerá en todo cuanto veamos. Así ocurre cuando contemplamos a Jesús; todo lo que miramos refleja su imagen, la imagen del Sol de Justicia. No podemos ver nada más, ni hablar de nada más. Su imagen está impresa en los ojos del espíritu y afecta a todos los ámbitos de nuestra vida cotidiana, suavizando y subyugando toda nuestra naturaleza. Al contemplarlo, somos conformados a la semejanza divina, a la semejanza de Cristo. Ante todos aquellos con quienes nos relacionamos reflejamos los brillantes y alegres rayos de su justicia. Hemos sido transformados en carácter; pues el corazón, el espíritu y la mente han sido inundados de los reflejos de Aquel que nos amó y dio su vida por nosotros. Aquí de nuevo se manifiesta una influencia viva y personal que mora en nuestro corazón por la fe.
Cuando sus palabras de instrucción han sido recibidas y han tomado posesión de nosotros, Jesús deviene una presencia permanente que gobierna nuestros pensamientos, nuestros propósitos y nuestras acciones. Somos imbuidos de la instrucción del mayor Maestro que el mundo haya podido conocer. Un sentido de responsabilidad y de influencia da carácter a nuestros puntos de vista con respecto a la vida y a los deberes diarios. Cristo Jesús lo es todo para nosotros: el primero, el último, el mejor en todo.- Mensajes para los jóvenes, secc. 4, p. 111.
#MatinalVespertino
#RadioJovenAdventista
#MeditacionesDiarias
Devocional Vespertino Para 2020.
«Conocer al Dios Verdadero»
«Para Familiarizarnos con las acciones de Dios»
Por: Elena G. de White
Colaboradores: Pilita Mariscal & Martha Gonzalez
