viernes , 12 junio 2026
Matinal Adolescentes 2026

Un amor imposible

 

 

«Yo te he amado, pueblo mío, con un amor eterno» (Jeremías 31:3).

Me gustan las historias de amor que se escriben en las páginas de lo imposible. Cuanto más intenso es el sentimiento y más difícil su realización, más célebre será su perpetuación a lo largo del tiempo. Es, como mínimo, curioso pensar que el mismo ser humano que busca amar y ser amado se identifique tan profundamente con dramas y cuentos sobre la interrupción de los sueños más sensibles. El problema es que el pecado, en su versión más cruda, es precisamente la extinción brutal del amor. Por eso, desde aquel mordisco al fruto prohibido, este sentimiento divino se fragmentó en mil pedazos de egoísmo y orgullo.

Verona es una ciudad italiana digna de un escenario cinematográfico. Sus calles estrechas, flanqueadas por casas muy antiguas, despiertan en los visitantes la sensación de viajar en el tiempo siglos atrás. Fue allí donde Shakespeare situó uno de los relatos más románticos y trágicos de la literatura: Romeo y Julieta. Hijos de familias rivales cuyo odio les impedía convivir, terminaron enamorándose en secreto. Lamentablemente, el final feliz de su amor fue cruelmente desviado por la muerte inesperada de ambos. Salieron de escena sin escuchar nunca la frase «vivieron felices para siempre». Tal vez, por eso, el mundo nunca los ha olvidado.

Pero ¿puedo confesar algo? Para mí, esa tristeza en el alma que nos lleva a las lágrimas con historias así es la mayor prueba de que fuimos hechos para el cielo y que un día volveremos allí. Porque en el corazón del ser humano hay un vacío del tamaño del amor que solo Dios puede llenar. Los padres nos aman, los enamorados se aman y las personas se casan, pero aun vemos desencuentros, separaciones y duelo. Entonces, ¿por qué no celebrar el único y verdadero amor capaz de concretar todos los anhelos puros que rigen nuestra vida?

Ese es el amor que viene de Jesús. Es como una historia de amor imposible, solo que escrita al revés: en este caso, él murió antes para que podamos ser verdaderamente felices después. ¿No es increíble? Puedes amar y ser amado si te mantienes cerca de aquel que amó más de lo que el pecado destruyó. Por eso, permanece en sus brazos, hoy y siempre.

Allí, el final será solo el comienzo. El comienzo de un amor posible.

Tomado de la: Lectura Devocional de Adolescentes 2026
“LA VUELTA AL MUNDO EN 365 DÍAS»
Por: Odailson Fonseca

Colaboradores: Matilde Reyes y Adriana Jiménez

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