Fabio tenía un perro llamado Tim. Ellos jugaban mucho. Cierto día, Fabio se subió a un árbol, se cayó y lo llevaron al hospital. Tim vio cuando se llevaron a Fabio al hospital en una ambulancia. A partir de ese momento, Tim estuvo muy triste, se tendió sobre el piso y no quiso levantar su cabeza.
Al día siguiente, los padres de Fabio, preocupados por la actitud de la mascota, tuvieron una idea para animar al perro. Desde el hospital, la mamá de Fabio llamó por el celular al padre, que lo puso en el oído de Tim. Al escuchar la voz de Fabio, el perro se levantó, comenzó a mover la colita y a ladrar con suavidad. ¡Se puso muy feliz!
¿Y yo?
Puedes hablar siempre con Jesús en oración, y Él te hará sentirte contento.
Mi oración para hoy
Ayúdame a recurrir siempre a ti, Jesús.
En la Biblia leemos:
«Llámame y te responderé» (Jeremías 33: 3).
«CADA DÍA CON JESÚS»
Por: Maria Augusta Lopes, Lara Figueiredo, Paulo Sérgio Macedo
