«Entre todos aquellos cuyas necesidades demandan nuestro interés, las viudas y los huérfanos tienen el mayor derecho a nuestra tierna simpatía y cuidado. «La religión pura y sin mácula delante de Dios el Padre es esta: visitar los huérfanos y las viudas en sus tribulaciones, y guardarse sin mancha de este mundo».
» […] ¿Y cómo provee lo necesario el Señor para estos acongojados? No obra un milagro enviando maná del cielo; no envía cuervos para llevarles alimentos; pero obra un milagro en los corazones humanos. Ahuyenta el egoísmo del alma; destapa la fuente de la benevolencia. Pone a prueba el amor de sus profesos seguidores al confiarles los afligidos y angustiados, los pobres y los huérfanos a sus tiernas misericordias. En un sentido especial, estos son los pequeñitos a quienes Cristo estima, y descuidarlos es ofenderlo a él. Los que los descuidan están descuidando a Cristo en la persona de sus afligidos. Cada acto de bondad hecho a ellos en el nombre de Jesús es aceptado por él como si hubiera sido hecho a él mismo, pues identifica sus intereses con los de la humanidad doliente, y ha confiado a su iglesia la gran obra de socorrer a Jesús al ayudar y bendecir a los necesitados y dolientes. La bendición del Señor descansará sobre todos los que los ayuden con corazones dispuestos»,
«Pero los que no reconocen los requerimientos de Dios no son los únicos que viven angustiados y necesitados de ayuda. En el mundo actual, donde predominan el egoísmo, la codicia y la opresión, muchos de los verdaderos hijos de Dios sufren necesidades y aflicción. En lugares humildes y miserables rodeados de pobreza, enfermedad y culpabilidad, incontables son los que soportan pacientemente su carga de dolor y tratan de consolar a los desesperados y pecadores que los rodean. Muchos de ellos son casi desconocidos para las iglesias y los ministros; pero son luces del Señor que resplandecen en medio de las tinieblas. El Señor los cuida en forma especial e invita a su pueblo a ayudarlos a aliviar sus necesidades. Dondequiera que haya una iglesia, debe buscarse con atención especial esta clase de personas y atenderla».
«En un sentido especial, Cristo ha confiado a su iglesia el deber de atender a los miembros necesitados. Permite que sus pobres se encuentren en el seno de cada iglesia. Siempre han de estar con nosotros, y Cristo encarga a los miembros de la iglesia una responsabilidad personal en lo que respecta a cuidar de ellos.
«Así como los miembros de una familia fiel cuidan unos de otros, atendiendo a los enfermos, soportando a los débiles, enseñando a los que no saben, educando a los inexpertos, así también los de «la familia de la fe» han de cuidar de sus necesitados y desvalidos».
PARA COMENTAR
- Dios nos pide que hagamos nuestra la causa de los pobres, de las viudas y de los huérfanos. ¿Por qué nos pide que hagamos eso? ¿Qué tiene eso que ver con nuestra relación con él?
- ¿Le ha encomendado Dios a la iglesia, o a cada creyente, la tarea de cuidar de los necesitados? ¿Por qué?
#EscuelaSabaticaUniversitarios
#MeditacionesDiarias
#RadioJovenAdventista
Lección de Escuela Sabática Para Jóvenes Universitarios 2019.
3er trimestre 2019 “Servir a los necesitados”
Lección :12 «Amar Misericordia«
Colaboradores: Israel Esparza & Misael Morillo
