domingo , 12 julio 2026
Notas de Ellen G. White

PERDÓN Y PAZ

Si os dicen palabras violentas, no repliquéis jamás con el mismo espíritu. Recordad que “la blanda respuesta quita la ira”. Proverbios 15:1. Y hay un poder maravilloso en el silencio. A veces las palabras que se le dicen al que está enfadado no sirven sino para exasperarlo. Pero pronto se desvanece el enojo contestado con el silencio, con espíritu cariñoso y paciente.

Bajo la granizada de palabras punzantes de acre censura, mantened vuestro espíritu firme en la Palabra de Dios. Atesoren vuestro espíritu y vuestro corazón las promesas de Dios. Si se os trata mal o si se os censura sin motivo, en vez de replicar con enojo, repetíos las preciosas promesas:

“No seas vencido de lo malo; mas vence con el bien el mal”. Romanos 12:21 Ministerio de curación, pp. 386, 387.

“Por tanto, si traes tu ofrenda al altar, y allí te acuerdas de que tu hermano tiene algo contra ti, deja allí tu ofrenda delante del altar, y anda, reconcíliate primero con tu hermano, y entonces ven y presenta tu ofrenda”. Mateo 5:23, 24.

Cuando nuestro deber está tan claramente marcado, ¿por qué tantos miembros de iglesia se van en contra de un claro “Así dice el Señor”, y hablan de sus dificultades con personas que no conocen nada acerca de ellos, o a quienes esas dificultades no conciernen en lo más mínimo? Jesús, el gran Maestro, nos ha dicho cuál es nuestro deber… Oh, cuánta pena pudiera evitarse, y cuántos pensamientos negativos pudieran ser apagados, si los creyentes se involucraran en la obra que Cristo ha dicho que se deba hacer para prevenir el mal hablar y el mal pensar.

Unas cuantas palabras de explicación pueden cambiar completamente la opinión de aquellos que han estado contrariados, abrigando sentimientos amargos. No podemos ser obedientes a la ley de Dios sino hasta que hayamos borrado de la mente las diferencias, hasta que permitamos que nuestro corazón sea enternecido y subyugado por el Espíritu de Cristo (This Day With God, p. 19).

Las palabras amables, las miradas de simpatía, las expresiones de aprecio serían para muchos de los que luchan a solas como un vaso de agua fresca para el sediento. Una palabra de estímulo, un acto de bondad contribuyen mucho a aliviar el fardo que pesa sobre los hombros cansados. La verdadera felicidad consiste en servir desinteresadamente a otros. Cada palabra, cada acción ejecutada en este espíritu queda anotada en los libros del cielo como habiendo sido dicha o hecha para Cristo…

Vivid en el resplandor del amor del Salvador. Entonces vuestra influencia beneficiará al mundo «Testimonios para la iglesia, t. 7, p. 51».

El espíritu de labor abnegada en favor de otros da al carácter profundidad, estabilidad y amabilidad como las de Cristo, infunde paz y felicidad a su poseedor {Testimonios para la iglesia, t. 5, p. 572}.

#NotasdeEllenGWhite
#MeditacionesDiarias
#RadioJovenAdventista

Notas de Ellen G. White para la Escuela Sábatica.
2do trimestre 2019 “LAS ETAPAS FAMILIARES
Lección 10: «El Papel«
Colaboradores: Silvia Garcia & Luis Campoverde

Matinales relacionados

GOZO

Cuando la luz del cielo resplandece sobre el instrumento humano, su rostro...

LA SEÑAL DEL PACTO

De los diez mandamientos, solo el cuarto contiene el sello del gran...

UNA NACIÓN DE SIERVOS

Fue revelado al profeta [Isaías] el designio benéfico que Dios tenía al...

PROFECÍA CUMPLIDA (ISA. 7:14-16)

PROFECÍA CUMPLIDA (ISA. 7:14-16) Con esta esperanza de una herencia segura en...