martes , 3 noviembre 2026
Matinal de Jóvenes 2026

MÁQUINA DE GUERRA

 

 

 

¡Ay de la tierra y el mar! Porque el diablo ha descendido a ustedes con gran furor al saber que le queda poco tiempo (Apocalipsis 12:12).

Durante la Segunda Guerra Mundial, el ejército alemán parecía un conglomerado de superhombres. Nadie había visto tal fuerza y rapidez en batallas anteriores. Parte del éxito de las tropas de Hitler se debía al uso de una droga fabricada por el laboratorio farmacéutico Temmler, llamada metanfetamina. Esta sustancia era capaz de eliminar el sueño y la fatiga de los soldados, y se administraba a las huestes alemanas como si fueran caramelos. Con ella, los combatientes permanecían activos durante varios días sin descansar. La metanfetamina también tenía la capacidad de adormecer los sentimientos de empatía y hacer que los soldados se sintieran como robots de combate.

Así como el ejército de Hitler, Satanás también actúa incansablemente a fin de destruir a los hijos de Dios. No duerme ni descansa en este gran conflicto, pues sabe que le queda poco tiempo. El apóstol Pedro advirtió que el Diablo, «cual león rugiente, anda alrededor buscando a quien devorar» (1 Ped. 5:8). ¿Conoces las estrategias de este poderoso oponente?

El Enemigo no quiere verte en la iglesia. De hecho, odia la iglesia que guarda los mandamientos de Dios y tiene el testimonio de Jesús (Apoc. 12:17). No le gusta cuando abres la Palabra de Dios y la estudias. Hará todo lo posible para que tengas sueño, para que la ignores o la leas con espíritu de crítica. Así como se opuso a las Escrituras y a sus fieles seguidores a lo largo de los siglos, continuará haciendo lo mismo en la vida de los cristianos sinceros.

Otra estrategia que utiliza el Adversario es interrumpir tu vida de oración. Samuel Chadwick declaró lo siguiente: «La mayor preocupación del Diablo es alejar a los cristianos de la oración. No les teme a los estudios, al trabajo ni a la religión de aquellos que no oran. Se ríe de nuestra labor, se burla de nuestra sabiduría, pero tiembla cuando oramos».

Ten siempre en mente que estamos en medio de una batalla espiritual. Necesitamos orar y vigilar (Mat. 26:41). Satanás no descansa; está bajo el efecto de la «metanfetamina» de la envidia y el orgullo. Sin embargo, recuerda que el Guarda de Israel, el Señor de los Ejércitos, es infinitamente más poderoso. Él tampoco duerme, y está siempre alerta para ayudarnos y protegernos (Sal. 121:3, 4).

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Tomado de la: Lectura Devocional para Jóvenes 2026
«DIFERENTE»
POR: MILTON ANDRADE
Colaboradores: Isaí Cedano y Kimberly Guido

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