«David rescató todo lo que los amalecitas habían robado. […] No les faltó ni la más pequeña cosa de todo lo que les habían quitado» (1 Samuel 30:18-19).
El 30 de marzo de 2024, un enorme barco perdió la dirección y chocó contra un puente de Baltimore, en Estados Unidos. El choque hizo que el puente se quebrara y cayera al agua en segundos. Eso era un gran problema, porque siempre pasaban automóviles por encima.
Cuando la noticia llegó a la policía de Baltimore, de inmediato salieron para allá. En solo 90 segundos, los agentes de policía lograron frenar el tráfico para que ni un solo auto más llegara al puente. Cronometra 90 segundos, para que veas rápido que es.
Gracias a la rapidez de la policía, nadie más cayó al agua aparte de las ocho personas que estaban cruzando el puente cuando el barco lo chocó.
La capacidad de la policía de responder rápido evitó que muriera gente. Eso fue lo que hizo David con sus valientes cuando los amalecitas tomaron a sus familias y sus propiedades. David fue un héroe que actuó rápido, pero no se lanzó inmediatamente sobre el enemigo. Antes consultó al Señor.
A veces, tendrás que actuar rápidamente. No olvides pedir primero la dirección de Dios. La eficacia de un héroe viene de Dios, no de su astucia.
Tomado de: Lecturas Devocionales para Menores 2026.
“HEROES Y VILLANOS”
Por: «RAÚL LOZANO»
Colaboradores: Liseth Orduz y Karla González
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