«Tú, Señor, eres bueno y perdonas; eres todo amor con los que te invocan» (Salmo 86:5).
Helen Prejean es una monja estadounidense que se hizo famosa por algo bien peculiar. Verás, ella trabajó como consejera espiritual de presos de una cárcel que estaban en el corredor de la muerte. Es decir que los jueces los habían condenado a morir porque cometieron asesinatos.
Helen cree en la compasión, en ir a hablarles de Dios incluso a las personas que han cometido, actos terribles. Eso que ella hizo no es fácil, porque la mayoría de la gente, cuando alguien hace algo muy muy muy malo; quieren venganza, quieren que lo pague y que lo pagué con creces, y casi siempre les cuesta perdonar.
Helen se parece mucho a Jesús. Sí, porque Jesús ve que las personas cometemos errores, a veces muy graves, pero siempre quiere que vayamos a él para perdonarnos. Jesús dice: «Yo, el Señor, juro por mi vida que no quiero la muerte del malvado, sino que cambie de conducta y viva» (Ezequiel 33: 11).
Qué bueno es Jesús, el único y verdadero superhéroe. ¿Qué te parece si oras para que las personas que hacen el mal puedan cambiar de conducta?
Tomado de: Lecturas Devocionales para Menores 2026.
“HEROES Y VILLANOS”
Por: «RAÚL LOZANO»
Colaboradores: Liseth Orduz y Karla González
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