«No juzguen ustedes por las apariencias» (Juan 7:24).
Hay niños que no quieren tener amistad con otros niños que visten ropa barata o que llegan a la escuela en un automóvil feo y viejo, o que son demasiado bajitos o llevan lentes gruesos. No quieren ser amigos de ningún niño que les parezca pobre, feo o raro. Pero ¿sabes qué? Lo que hay que mirar es el interior de las personas. Eso es lo que importa, y la Biblia lo deja muy claro.
Cuando el rey Saúl empezó a hacer lo que no agradó a Dios, el Señor decidió quitarlo y poner a otro rey. Entonces le dijo al profeta Samuel que fuera a la casa de un hombre llamado Jesé. Debía elegir como rey a uno de sus hijos.
Cuando estuvo frente a los hijos de Jesé, Samuel vio a Eliab y pensó: «Este debe de ser el futuro rey», porque era alto y apuesto. Pero Dios le explicó: «Samuel, no te fijes en su apariencia ni en su gran estatura. Este no es mi elegido» (1 Samuel 16:7, TLA).
Eliab era hermoso por fuera, pero David era obediente y humilde por dentro. ¡Y por eso Dios lo eligió!
Tú héroe se preocupa más de lo de adentro: tu carácter. Por ejemplo, asegúrate de ser un niño obediente y humilde, como David.
Tomado de: Lecturas Devocionales para Menores 2026.
“HEROES Y VILLANOS”
Por: «RAÚL LOZANO»
Colaboradores: Liseth Orduz y Karla González
Para Más Meditaciones Visita:
www.meditacionesdiarias.com
