lunes , 12 octubre 2026
Inicio El Camino a Cristo LA MÁS URGENTE NECESIDAD DEL HOMBRE
El Camino a Cristo

LA MÁS URGENTE NECESIDAD DEL HOMBRE

Parte 2

Es imposible que escapemos por nosotros mismos del hoyo de pecado en el que estamos sumidos. Nuestro corazón es malo, y no lo podemos cambiar. “¿Quién podrá sacar cosa limpia de inmunda? Ninguno” (Job 14:4) .“El ánimo carnal es enemistad contra Dios; pues no está sujeto a la ley de Dios, ni a la verdad lo puede estar” (Romanos 8:7).  La educación, la cultura, el ejercicio de la voluntad, el esfuerzo humano, todos tienen su propia esfera, pero no tienen poder para salvarnos. Pueden producir una corrección externa de la conducta, pero no pueden cambiar el corazón; no pueden purificar las fuentes de la vida. Debe haber un poder que obre desde el interior, una vida nueva de lo alto, antes que el hombre pueda convertirse del pecado a la santidad. Ese poder es Cristo. Únicamente su gracia puede vivificar las facultades muertas del alma y atraer ésta a Dios, a la santidad.

El Salvador dijo: “A menos que el hombre naciere de nuevo,” a menos que reciba un corazón nuevo, nuevos deseos, designios y móviles que lo guíen a una nueva vida, “no puede ver el reino de Dios” (Juan 3:3).  La idea de que lo único necesario es que se desarrolle lo bueno que existe en el hombre por naturaleza, es un engaño fatal. “El hombre natural no recibe las cosas del Espíritu de Dios; porque le son insensatez; ni las puede conocer, por cuanto se disciernen espiritualmente” (1 Corintios 2:14). “No te maravilles de que te dije: Os es necesario nacer de nuevo” (Juan 3:7) . De Cristo está escrito: “En él estaba la vida; y la vida era la luz de los hombres” (Juan 1:4), el único “nombre debajo del cielo, dado a los hombres, en el cual podamos ser salvos” (Hechos 4:12).

No basta comprender la amante bondad de Dios ni percibir la benevolencia y ternura paternal de su carácter. No basta discernir la sabiduría y justicia de su ley, ver que está fundada sobre el eterno principio del amor. El apóstol Pablo veía todo esto cuando exclamó: “Consiento en que la ley es buena,” “la ley es santa, y el mandamiento, santo y justo y bueno;” mas, en la amargura de su alma agonizante y desesperada, añadió: “Soy carnal, vendido bajo el poder del pecado” (Romanos 7:16, 12, 14). Ansiaba la pureza, la justicia que no podía alcanzar por sí mismo, y dijo: “¡Oh hombre infeliz que soy! ¿quién me libertará de este cuerpo de muerte?”(Romanos 7:24). La misma exclamación ha subido en todas partes y en todo tiempo, de corazones cargados. Para todos ellos hay una sola contestación: “¡He aquí el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo!” (Juan 1:29).

#ElCaminoACristo
#RadioJovenAdventista
#MeditacionesDiarias

El Camino a Cristo
   CAPÍTULO 2- “LA MÁS URGENTE NECESIDAD DEL HOMBRE”
Por: Elena G De White
Colaboradores: Adriana Jiménez & América Lara

Matinales relacionados

LA FUENTE DE REGOCIJO Y FELICIDAD

Parte 6 Pero aun aquí los cristianos pueden tener el gozo de...

LA FUENTE DE REGOCIJO Y FELICIDAD

Parte 5 En el sermón sobre el monte Cristo enseñó a sus...

LA FUENTE DE REGOCIJO Y FELICIDAD

Parte 4 Nuestro Salvador fué profunda e intensamente fervoroso, pero nunca sombrío...

LA FUENTE DE REGOCIJO Y FELICIDAD

Parte 3 Los ángeles están atentos para oír qué clase de informe...