LA CRISIS FINAL

 

 

 

El  evangelio de Cristo debe alcanzar a todas las clases, todas las naciones, todas las lenguas y pueblos. La influencia del evangelio debe unir en una gran hermandad. Tenemos  un solo Modelo que debernos imitar en  la edificación  del  carácter,  y entonces todos  tendremos el molde de Cristo; estaremos en armonía perfecta; las nacionalidades se unirán en Jesucristo, poseyendo  la misma mente, y el  mismo juicio, hablando de las mismas cosas, y glorificando a Dios con una sola boca. Esta es la obra que el Redentor del  mundo debe realizar por nosotros. Si aceptamos la verdad como está en Jesús desaparecerán los prejuicios nacionalistas y los  celos, y el  Espíritu  de verdad unirá los corazones en uno solo.  Nos amaremos como hermanos;  estimaremos  al  prójimo más que a nosotros mismos;  seremos bondadosos y corteses,  humildes y afables, y accederemos fácilmente a las súplicas; estaremos llenos de misericordia y de buenos frutos (Nuestra elevada vocación, p.  173).

Cuando miráis la cruz del Calvario, no podéis dudar del amor de Dios o de su deseo de salvar. Tiene  una inmensidad  de mundos que le tributan honor divino, y el cielo y todo el universo hubieran estado felices si él hubiera dejado perecer este mundo; pero su amor fue tan grande que dio a su propio Hijo para que muriera a fin de que nosotros fuésemos redimidos  de la  muerte eterna.  Al  ver el  cuidado y el  amor que Dios tiene por nosotros, respondamos a ellos; démosle a Jesús todas las facultades  de nuestro ser, peleando  varonilmente  las batallas del Señor.  No podemos permitimos perder el  alma;  no podemos permitirnos pecar contra Dios.  La vida,  la vida eterna en el  reino de la gloria, lo vale todo (That I May Know Him, p. 367; parcialmente en A fin de conocerle, p. 366).

Aquellos a quienes Cristo elogia en el juicio, pueden haber sabido poca teología,  pero  albergaron  sus  principios.  Por  la  influencia  del Espíritu  divino,  fueron una bendición para los que los  rodeaban.  Aun entre  los paganos, hay quienes  han abrigado el espíritu de bondad; antes que las palabras de vida cayesen en sus oídos, manifestaron amistad para con los  misioneros, hasta el punto de servirles  con peligro de su propia vida.  Entre  los  paganos  hay  quienes  adoran  a  Dios  ignorantemente, quienes  no han recibido jamás la luz por un instrumento humano, y sin embargo   no perecerán .  Aunque  ignorantes  de  la  ley  escrita  de  Dios, oyeron  su voz hablarles en la naturaleza e hicieron  las cosas que  la ley requería.  Sus obras  son  evidencia  de que  el  Espíritu  de  Dios  tocó  su corazón,  y son reconocidos  como hijos  de Dios.

¡Cuánto  se  sorprenderán   y  alegrarán  los  humildes  de  entre   las naciones y entre los paganos, al oír de los labios del Salvador:  «En cuanto lo hicisteis a uno de estos mis hermanos pequeñitos,  a mí lo hicisteis»! ¡Cuán alegre se sentirá  el corazón del Amor  Infinito cuando sus seguidores le miren con sorpresa y gozo al oír sus palabras de aprobación! (El Deseado de todas las gentes, p. 593).

www.meditacionesdiarias.com
www.faceboock.com/meditacionesdiariass
m.youtube.com/c/MeditacionesDiarias/

Notas de Elena G. White para la Escuela Sabática 2023.
4º. Trimestre 2023 «LA MISIÓN DE DIOS: MI MISIÓN»
Lección 13: «EL FIN DE LA MISIÓN DE DIOS»
Colaboradores: Ana Hironymus & Esther Jiménez

Salir de la versión móvil