
Después, tiñeron su túnica con la sangre de un cabrito y le dijeron a su papá que su hijo había sido devorado por un animal salvaje. El papá lloró mucho.
José fue vendido como esclavo en Egipto. Se acordaba mucho de su papá, de sus hermanos y de su tierra. Pero Dios estaba siempre con él y lo animaba.
¿Y yo?
El comportamiento de estos hermanos fue muy malo, ¿no crees?
Mi oración para hoy
Muchas gracias, mi Dios, porque así como confortaste a José me consuelas a mí también.
En la Biblia leemos:
«Entonces Jacob rasgó su ropa y se vistió de luto, y por mucho tiempo lloró la muerte de su hijo» (Génesis 37: 34).
Tomado de: Lecturas Devocionales para los más Pequeños
«CADA DÍA CON JESÚS»
Por: Maria Augusta Lopes, Lara Figueiredo, Paulo Sérgio Macedo
«CADA DÍA CON JESÚS»
Por: Maria Augusta Lopes, Lara Figueiredo, Paulo Sérgio Macedo
Colaboradores: Rebeca Blancarte & Leidi Velázquez