
—¡Pero si tú eres muy rica! ¿Quieres verlo? ¿Cuánto valen tus ojitos? ¿Y tus oídos? ¿Y tus manos?
¿Y tus pies? ¿Por cuánto dinero podrías venderlos?
—¡Por ninguna cantidad, mamá! Tampoco te vendería a ti ni a papá ni a mi hermanito. ¡Todos son muy valiosos para mí! Es verdad. ¡Soy muy rica!
¿Y yo?
¿Tú también quieres tener mucho dinero? Entonces, lo que vivió Sofía también es un ejemplo para ti.
Mi oración para hoy
Señor, quiero alabarte porque me has dado muchas cosas valiosas.
En la Biblia leemos:
«Bendeciré al Señor con toda mi alma; no olvidaré ninguno de sus beneficios» (Salmo 103: 2).
Tomado de: Lecturas Devocionales para los más Pequeños
«CADA DÍA CON JESÚS»
Por: Maria Augusta Lopes, Lara Figueiredo, Paulo Sérgio Macedo
«CADA DÍA CON JESÚS»
Por: Maria Augusta Lopes, Lara Figueiredo, Paulo Sérgio Macedo
Colaboradores: Rebeca Blancarte & Leidi Velázquez