jueves , 30 abril 2026

 

Antes de salir de Egipto Moisés había enviado a su esposa ya sus hijos a la casa de su sueño. Y después que Jetro oyó hablar de la maravillosa liberación de los israelitas de Egipto, visitó a Moisés en el desierto, y le llevó a su esposa y sus hijos. “Y Moisés salió a recibir a su suegro, y se inclinó, y lo besó; y se preguntaron el uno al otro, cómo estaban, y vinieron a la tienda, y Moisés contó a su suegro todas las cosas que Jehová había hecho a Faraón ya los egipcios por amor de Israel, y todo el trabajo que habían pasado en el camino, y cómo los había librado Jehová.

«Y se alegró Jetro de todo el bien que Jehová había hecho a Israel, al haberlo librado de mano de los egipcios. Y Jetro dijo: Bendito sea Jehová, que os libró de manos de los egipcios y de la mano de Faraón, y que libró al pueblo de la mano de los egipcios. Ahora conozco que Jehová es más grande que todos los dioses; porque en lo que se ensoberbecieron prevaleció contra ellos. Y tomó Jetro, suegro de Moisés, holocaustos y sacrificios para Dios; y vino [vinieron] Aarón y todos los ancianos de Israel para comer con el suegro de Moisés delante de Dios”.

Gracias a su perspicacia Jetro pronto se dio cuenta que las cargas que recaían sobre Moisés eran demasiado grandes, puesto que la gente le traía todos sus problemas, y él los instruía con respecto a los estatutos ya la ley de Dios. Dijo a Moisés: «Oye ahora mi voz; yo te aconsejaré, y Dios estará contigo. Está por el pueblo delante de Dios, y somete tú los asuntos a Dios. Y enseña a ellos las ordenanzas y las leyes, y muéstrales el camino por donde deben andar, y lo que han de hacer. Además, escoge tú de entre todo el pueblo varones de virtud, temerosos de Dios, varones de verdad, que aborrezcan la avaricia; y ponlos sobre el pueblo por jefes de millares, de centenas, de cincuenta y de diez. Ellos juzgarán al pueblo en todo tiempo; y todo asunto grave lo traerán a ti, y ellos juzgarán todo asunto pequeño.

«Y oyó Moisés la voz de su suegro, e hizo todo lo que dijo. Escogió Moisés varones de virtud de entre todo Israel, y los puso por jefes sobre el pueblo, sobre mil, sobre ciento, sobre cincuenta, y sobre diez. Y juzgaban al pueblo en todo tiempo; el asunto difícil lo traían a Moisés, y ellos juzgaban todo asunto pequeño. Y despidió Moisés a su suegro, y este se fue a su tierra»

Moisés no estaba fuera del alcance de las instrucciones de su suegro. Dios lo había exaltado mucho y había obrado maravillas por medio de su mano. Sin embargo no adujo que Dios lo había escogido para instruir a otros, que había realizado maravillas por su intermedio, y que por lo tanto no necesitaba que nadie lo instruyera. Escuchó de buen grado las sugerencias de su sueño, y adoptó su plan puesto que era sabio (La historia de la redención, pp. 138-139).

Notas de Elena G. White para la Escuela Sabática 2025.
3er. Trimestre 2025 «EL EXODO: VIAJE A LA TIERRA PROMETIDA»
Lección 7: «EL PAN Y EL AGUA DE VIDA»
Colaboradores: Xiomara  Moncada y Karla González

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