JESÚS SANA A UNA NIÑA

Era muy grande la tristeza en la casa de Jairo. Su hija estaba muy enferma y los médicos no lograban curarla. Pensando en quién podría ayudarlo, ¡se acordó de Jesús! «¡Lo voy a buscar!», pensó.

Cuando Jairo vio a Jesús, le pidió que fuera rápidamente a su casa para curar a la niña. Pero había muchas personas que deseaban hablar con Jesús y no podía acompañarlo.

—No incomodes más a Jesús porque tu hija ya ha muerto —le dijo un criado que acababa de llegar.

Entonces, Jesús le dijo a Jairo:

—Espera. Ten Fe. Iré contigo. No llores.

Cuando entró en el dormitorio de la muchachita, Jesús le dijo:

—Niña, levántate.

Y todos sonrieron de felicidad al ver a la niñita curada.

¿Y yo?

Busca a Jesús cuando alguno de tus amigos esté enfermo. Él lo puede confortar y curar.

Mi oración para hoy

Querido Jesús, muchas gracias por haber curado a aquella niña. Quédate cerca de los enfermos para que no sufran.

En la Biblia leemos:

«Mi hija se está muriendo; ven a poner tus manos sobre ella, para que sane y viva» (Marcos 5: 23).

Tomado de: Lecturas Devocionales para los más Pequeños
«CADA DÍA CON JESÚS»
Por: Maria Augusta Lopes, Lara Figueiredo, Paulo Sérgio Macedo
Colaboradores: Rebeca Blancarte & Leidi Velázquez 
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