La imagen del señor en Deuteronomio 6 le da forma a la comprensión del amor y el carácter de Dios en el Antiguo Testamento de más maneras que muchos otros pasajes, excepto quizás Éxodo 34: 6-7. Aquí el Señor es nuestro Dios, no una fuerza lejana e impersonal. Él es el Dios que esta cercano a nosotros, que quiere una relación amorosa con nosotros. El Señor anhela nuestros corazones, este es el enfoque principal del pasaje, porque el verdadero cambio del corazón conduce naturalmente a la obediencia.
Cuando de verdad entendemos el amor de Dios, deseamos pensar en él y hablar de él todo el dia (Deut. 6: 5-6). No podremos evitar involucrarlo en cada una de nuestras palabras y acciones, así como en nuestras posesiones y en nuestro trabajo. En lugar de ser una tarea, será el gran deseo de nuestra vida llevar a otros a una relación de amor similar con Dios (vers.7-9).
El Seńor nos bendice con muchas cosas que no merecemos (vers. 10-11). Aun cuando tenemos la tendencia a olvidar todo Io que ha hecho a nuestro favor, él continúa dándonos bendiciones materiales y físicas. También anhela darnos bendiciones espirituales, pero a menudo nosotros no estamos dispuestos. Todas estas buenas dádivas no son lo que merecemos, pero Dios nos da de la abundancia de su amor y gracia.
El Seńor nos ama tanto que no quiere entregarnos a nadie más, y hará lo que sea necesario para recuperarnos, incluso si eso significa permitió que circunstancias difíciles y dolorosas nos despierten para regresar a él (vers. 12-15). Él tiene en mente lo mejor para nosotros, incluso cuando estamos cegados por el pecado y no podemos darnos cuenta. Su amor es verdadero y profundo, no se da gor vencido hagamos to que hagamos; nos corteja constantemente.
La redención es la base de nuestra respuesta de gratitud a lo que el Señor ha hecho. Nuestros corazones rebosaran de agradecimiento cuando la gente nos pregunte por qué vivimos como lo hacemos (vers. 20-25). infelizmente, muchas veces respondemos a esta pregunta con una respuesta legalista; íe decimos a la gente lo que debe hacer, sin considerar la relación de corazón que es lo que Dios en realidad quiere. Nuestro comportamiento exterior es solo un reflejo de lo que hay en nuestro interior y no nos salva de ninguna manera. Si la salvación y la liberación del Señor fueran el centro de cada momento que vivimos, nuestro testimonio sería infinitamente mas poderoso, atractivo y contagioso.
Reflexiona de nuevo en Deuteronomio 6: 4-25 y trata de identificar a Jesús en el texto.
- ¿Qué te está diciendo a través de estos versículos?
- ¿En qué aspecto necesitas crecer para que tu propio corazón se apropie del amor de Dios?
- ¿En qué sentido puedes ver a Jesús en forma diferente o identificar algún rasgo nuevo de él?
- ¿Cómo respondes al ver a Jesús de esta manera?
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Lección de Escuela Sabática Para Jóvenes Universitarios 2021.
4to. trimestre 2021 INVERSO
Lección 4 «AMAR AL SEÑOR»
Colaboradores: Israel Esparza & Mayra Cota
