inVita
La oración de Jesús por nosotros
La oración de Jesús por sus discípulos no se limitó a los doce. Él nos incluyó a todos cuando oró «por los que han de creer en mí al oír el mensaje de ellos» (Juan 17: 20). ¿Sabías que Jesús oró por ti? Sus oraciones en la tierra fueron un pequeño reflejo de su continua intercesión en el cielo. Hebreos nos dice que él «vive para siempre, para rogar a Dios» por nosotros (Hebreos 7: 25). Hay algo profundamente reconfortante en saber que alguien está orando por ti. Hay quienes piden a pastores o líderes espirituales a quienes respetan que oren por ellos. Pero, ¿quién mejor para orar por nosotros que el mismo Jesús? A través de las Escrituras, podemos leer y escuchar las oraciones de Jesús y saber exactamente lo que él oró por nosotros. ¡Qué bendición!
Jesús oró para que fuéramos uno con los demás, no en una unidad superficial, sino en un vínculo profundo que solo puede surgir como resultado de la unidad con Cristo. Él matizó esta petición de una manera que amplificó su poder: que seamos uno tal y como él y el Padre son uno. No hay mayor unidad que la de la Trinidad, y Jesús desea esa misma unidad para nosotros. ¡Qué increíble! Él anhela que experimentemos el amor perfectamente abnegado que él y el Padre comparten, un amor que ellos anhelan derramar en nuestras vidas. Jesús no solo hizo esta extraordinaria petición; sino que, si cooperamos con él, también la hace realidad en nuestras vidas.
La unidad entre nosotros es una parte de la gloria de su carácter que él quiere revelar a través de nosotros (Juan 17: 22). Así como el Padre reveló su gloria a través de la vida y el ministerio de Jesús, Dios quiere revelar su gloria a través de nuestras vidas hoy. Una vez más, él hace que esto sea posible. Todo lo que enseñó en Juan 13-16 sentó las bases, revelando tanto las promesas como el poder para llevar a cabo esta transformación. Aquí, en Juan 17, Él estaba orando para que Dios lo cumpliera, no solo para sus discípulos, sino también para nosotros. Esta unidad, este amor y el fruto que producen serán evidencia para el mundo de que Jesús es real y que sus enseñanzas son verdaderas (Juan 17: 23).
Jesús espera con ansias el momento en que finalmente seremos glorificados con él. Él suplica con fervor: «Padre, tú me los diste, y quiero que estén conmigo donde yo voy a estar» (Juan 17: 24). Su mayor anhelo es que estemos con él en el cielo. Él quiere que los veamos a él y al Padre cara a cara y que conozcamos la profundidad de su amor.
¿Cómo te sientes al saber que Jesús piensa continuamente en ti y quiere que estés con él en el cielo? ¿Cómo puedes ayudar a otros a conocer esta verdad y a aceptarla en sus vidas?
3er trimestre 2026 «LAS ESCENAS FINALES»
Lección # 06 «LA ORACIÓN DE CRISTO»
Colaboradores: Jassiel Taveras de la Rosa y Adriana Jiménez
