Controlar nuestros pensamientos
«Nuestros pensamientos deben ser puestos en sujeción a la voluntad de Dios, y nuestros sentimientos bajo el control de la razón y el evangelio. No se nos dio nuestra imaginación para que la dejemos correr a rienda suelta y salirse con la suya, sin realizar ningún esfuerzo para controlarla y disciplinarla. Si los pensamientos son malos, los sentimientos serán malos; y los pensamientos y los sentimientos combinados forman el carácter moral.
»El poder del pensamiento recto es más precioso que el oro de Ofir. […] Necesitamos asignarle un elevado valor al recto control de nuestros pensamientos, porque eso prepara la mente y el alma para trabajar armoniosamente para el Maestro. Es necesario para nuestra paz y felicidad en esta vida que nuestros pensamientos estén centrados en Cristo. Como piensa el hombre, así es.
»Nuestro avance en la pureza moral depende de una mentalidad y una forma de actuar positivas. […] Los malos pensamientos destruyen el alma. El poder convertidor de Dios cambia el corazón refinando y purificando los pensamientos. A menos que se haga un esfuerzo decidido para mantener los pensamientos centrados en Cristo, la gracia no puede manifestarse en la vida. La mente debe entrar en la lucha espiritual. Cada pensamiento debe estar cautivo de la obediencia a Cristo. […]
»Necesitamos un constante sentido del poder ennoblecedor de los pensamientos puros y de la influencia deletérea de los pensamientos malos. Fijemos nuestros pensamientos en cosas santas. Sean puros y santos, porque la única seguridad para cada alma es el recto pensar. Debemos usar todo medio que Dios ha puesto a nuestro alcance para el gobierno y el cultivo de nuestros pensamientos. Debemos poner nuestras mentes en armonía con su mente. Su verdad santificará nuestro cuerpo, alma y espíritu, y podremos levantarnos por encima de la tentación».— Elena G. de White, En los lugares celestiales, 6 de junio
«El adiestramiento del corazón, el control de los pensamientos en cooperación con el Espíritu Santo, pondrá nuestras palabras bajo control. Esto es verdadera sabiduría, y le asegurará paz mental y contentamiento. Habrá gozo en la contemplación de las riquezas de la gracia de Dios».— Elena G. de White, Mente, carácter y personalidad, t. 2, cap. 72, p. 298
Lección de Escuela Sabática Para Jóvenes Universitarios 2025.
1er trimestre 2025 «RENOVAR LA MENTE»
Lección 05 «SUPERAR PRISIONES MENTALES»
Colaboradores: Felipe Torres y Adriana Jiménez
